“El documento de la obediencia anima a construir comunidades fraternas”

Afirma oficial de la Congregación de Institutos de Vida Consagrada

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ROMA, jueves, 19 junio 2008 (ZENIT.org).- "El documento de la obediencia anima a construir comunidades fraternas donde se escuche y se dialogue", afirma Eusebio Hernández, oficial de la Congregación de Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (CIVCSVA).

El agustino recoleto Eusebio Hernández lleva 33 años trabajando en la Congregación de Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica (CIVCSVA).

Ha tenido un papel importante en la elaboración del reciente documento "El servicio de la autoridad y de la obediencia", que fue presentado en Roma el 28 de mayo ante la asamblea conjunta de la Unión de Superiores Generales (USG) y la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG).

El religioso ha concedido una entrevista al portal de la Orden de Agustinos Recoletos (www.agustinosrecoletos.com), en la que habla del nuevo documento eclesial.

El experto jurista navarro explica el origen del documento y da razones sólidas sobre la necesidad de un texto religioso y legal que abordase la cuestión de la obediencia y la autoridad en la vida religiosa: "Todo cristiano, toda persona, busca de alguna manera la verdad, la felicidad, la voluntad de Dios".

Entre los temas más destacados del documento, el padre Hernández señala las mediaciones humanas, el discernimiento comunitario, la objeción de conciencia y las obediencias difíciles, pero subraya la necesidad de "considerar el voto de obediencia en perspectiva contracultural, como reacción al individualismo y a la autonomía anárquica o libertaria absoluta".

El religioso, gran conocedor de las órdenes e institutos religiosos, asegura que "la buena salud de la vida religiosa depende, en gran parte, de la buena salud de la obediencia y de la autoridad".

En todo el documento la comunidad ocupa un lugar fundamental. "Hoy día no se puede hablar de autoridad y obediencia sin hacer referencia a la comunidad", explica Eusebio Hernández.

Para este agustino recoleto "el documento alienta a construir comunidades fraternas, donde se escuche, se dialogue, se cree confianza, aprecio, corresponsabilidad entre los hermanos, donde todos contribuyan a las decisiones finales, donde se compagine el bien del individuo con el servicio a la obra. En este proceso será muy importante el discernimiento comunitario para descubrir juntos la voluntad de Dios".

El oficial de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica piensa que "con estas disposiciones humanas y religiosas se podrán superar algunas de las situaciones que la vida religiosa debe afrontar en este providencial momento histórico que tenemos la gracia de vivir".