“El ecumenismo es necesario para la evangelización”

Mensaje de los obispos españoles en el Octavario por la Unidad 2010

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MADRID, martes, 19 enero 2010 (ZENIT.org).- Los obispos de la Comisión Episcopal para las Relaciones Interconfesionales de España han hecho público un mensaje con motivo del Octavario por la Unidad de las Iglesias que se celebra del 18 al 25 de enero.

El lema de este año es: “Vosotros sois testigos de todas estas cosas” (Lc 24,48). El Resucitado recordaba que los discípulos habían de dar testimonio público de cómo, en verdad, había encontrado cumplimiento cuanto la Escritura hablaba de él. Por tanto, debían proclamar la Buena Noticia del amor misericordioso de Dios por la humanidad, revelado en Jesús, fundamento de una esperanza nueva y cierta que abrió la historia humana al futuro de salvación.

Este “es el mensaje de la Iglesia de ayer, de hoy y de todos los tiempos”, recuerdan los obispos españoles en su mensaje.

Señalan que el Octavario tiene este año un motivo particular para orar por la fidelidad permanente de la Iglesia a su misión evangelizadora. Se cumple el primer centenario de la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo, convocada por las sociedades misioneras protestantes en 1910, a la que se sumaron muchos anglicanos próximos al catolicismo.

Se trataba de superar el obstáculo de la división de las nuevas comunidades cristianas en los territorios de misión, donde las “Iglesias jóvenes” se enfrentaban al difícil interrogante que suscitaban las misiones: ¿dónde hallar el verdadero cristianismo? Las sociedades misioneras habían comprendido por propia experiencia que era necesario, por fidelidad a Cristo, superar la rivalidad y el proselitismo y aunar esfuerzos en la común tarea de llevar a Cristo al corazón de los pueblos.

La magna asamblea misionera de Edimburgo ayudó de modo decisivo a descubrir hasta qué punto las diferencias doctrinales y las distintas estructuras o “constitución” de las Iglesias demandaban un diálogo doctrinal que impulsara el ecumenismo, para mejor predicar a Cristo.

Cien años después, las Iglesias cristianas han realizado un largo recorrido hacia la unidad visible de la Iglesia.

Los obispos de la Comisión para las Relaciones Interconfesionales expresan su deseo de que “este año, al orar por la unidad de los cristianos, tuviéramos presente cuánto se ha conseguido ya en el camino hacia la unidad doctrinal en la fe y en la misión”.

Subrayan sin embargo que la cuestión de los llamados “territorios canónicos” todavía es causa de perturbación en la vida de las Iglesias. “Pidamos al Señor que ningún modelo de misión cristiana ceda a la tentación del proselitismo, y que todos los cristianos respetemos los derechos de la conciencia de las personas, derechos que ampara la verdadera libertad religiosa, garantía de una conducta religiosa ejercida en libertad ante Dios y los hombres tanto para las personas como para las comunidades de las Iglesias”, exhortan.

“Hemos de orar –añaden- para que definitivamente se cierren las heridas del pasado, conscientes de que los cristianos de hoy vivimos en una sociedad en libertad, de mentalidad y cultura que nos hacen diferentes a los cristianos de las sociedades confesionales de otro tiempo”.

“La Iglesia Católica respeta el carácter histórico y la impregnación cultural que las Iglesias ortodoxas tienen en los países del Oriente Europeo, sin dejar de atender pastoralmente a los católicos de rito latino y a los que conservan el rito oriental y han querido mantener su comunión plena con el Sucesor de Pedro dentro de la unidad católica. La inmigración nos ha puesto en contacto con muchos católicos de rito oriental que han tenido que sufrir a causa de esta voluntad de plena comunión con la Sede Apostólica”, explican.

“Hoy tenemos entre nosotros comunidades de estos católicos orientales que forman parte de nuestras Iglesias diocesanas. Su presencia nos ayuda a comprender mejor a los hermanos ortodoxos, que comparten con ellos la tradición litúrgica, la espiritualidad oriental y la disciplina eclesiástica. Hemos de acoger a nuestros hermanos ortodoxos sin olvidar la plena comunión que tenemos con nuestros hermanos católicos orientales; y tratar de construir, especialmente en estos momentos de crisis social y económica, una relación de afecto y fraterna preocupación por unos y otros, conscientes de las necesidades que han dado lugar a las migraciones que ellos ahora, igual que tantos españoles antes, han padecido en común”, señalan.

Exhortan “a los sacerdotes a tener en cuenta tanto las Orientaciones Pastorales que los obispos aprobamos para la atención de los católicos orientales en España en 2003, como las que aprobamos para prestar la mejor hospitalidad pastoral posible a los orientales no católicos en 2006”.

Ante las numerosas y reiteradas peticiones de entrada en la plena comunión católica, el Papa Benedicto XVI ha publicado recientemente la constitución Anglicanorum Coetibus (4 de noviembre de 2009), que abre a los anglicanos que así lo deseen, obrando en conciencia y en el pleno ejercicio de su libertad religiosa, la posibilidad de entrada en comunión con la Sede Apostólica, manteniendo la tradición espiritual y litúrgica que les es propia, mediante su adscripción a los Ordinariatos personales, para cuantos corporativamente quieran entrar en la Iglesia Católica.

“Es éste un caso particular que no responde a ninguna acción de carácter proselitista por parte de la Iglesia Católica, que en palabras del Papa, sigue empeñada en la prosecución del diálogo ecuménico doctrinal y del diálogo de la caridad con las Iglesias de la Comunión anglicana, igual que con las demás Iglesias y Comunidades eclesiales”, afirman.

Los obispos concluyen su mensaje encomendando “a la oración de todos los mejores logros de la unidad, porque siempre son fruto del Espíritu Santo; y alentar a la misión común obedeciendo el mandato de Cristo de llevar a los hombres de nuestro tiempo el mensaje de la salvación”.

Por Nieves San Martín