El Ejército sirio es culpable de crímenes contra la humanidad

Denuncia Amnistía Internacional

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ROMA, jueves 14 junio 2012 (ZENIT.org).- Amnistía Internacional ha hecho público un informe sobre la situación en Siria en el que denuncia, entre otras graves violaciones de los derechos humanos, muertes ilegales, torturas, detenciones arbitrarias y destrucción indiscriminada de casas. Acciones realizadas por las fuerzas armadas y las milicias del gobierno “shabiha” en Siria y definidas como “crímenes contra la humanidad”.

Amnistía Internacional pide a la comunidad internacional que “detenga esta ola de ataques, cada vez más masiva y que queda en la total impunidad”. 

En el informe, del que se hace eco la agencia Fides, titulado “Represalias mortales”, la ONG habla de “violaciones extendidas y sistemáticas de los derechos humanos, entre los que se encuentran también crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, perpetrados por las fuerzas estatales como represalia contra las comunidades sospechosas de apoyar a la oposición.

Donatella Rovera, de Amnistía Internacional, recientemente pasó varias semanas en el norte de Siria para investigar las violaciones de los derechos humanos, a pesar de no tener la autorización oficial por parte de las autoridades sirias para entrar en el país.

El equipo de Amnistía examinó la situación sobre el terreno en el norte de Siria, visitando 23 ciudades y pueblos de las provincias de Alepo e Idlib.

En los lugares visitados, en las más de doscientas entrevistas realizadas, la población local refiere que personas civiles (niños, jóvenes y viejos, incluso) fueron secuestrados y asesinados por los soldados, que en algunos casos, prendían fuego a los cadáveres.

Según el informe, los soldados y las milicias “shabiha” destruyeron viviendas y propiedades, abriendo fuego indiscriminadamente contra centros habitados, matando e hiriendo a las personas que estaban en el lugar durante los ataques. Los detenidos, entre ellos ancianos y enfermos, fueron torturados, a veces hasta la muerte. Muchos han desaparecido, y su paradero sigue siendo desconocido, dice el informe.

“Las fuerzas armadas y las milicias del gobierno son responsables de violaciones graves de los derechos humanos y violaciones graves del derecho internacional humanitario”, concluye

Desde el comienzo de las manifestaciones a favor de las reformas en febrero de 2011, Amnistía Internacional ha recibido los nombres de más de diez mil personas asesinadas.

En el informe, la ONG pide al Consejo de Seguridad de la ONU que refiera la situación de Siria al Procurador de la Corte Penal Internacional e imponga un embargo de armas a Siria. Solicita, en particular, a los gobiernos de Rusia y China que pongan fin de inmediato a los suministros de armas y al adiestramiento militar del ejercito de Siria. Pide también al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que congele los bienes patrimoniales del presidente Bashar al-Assad y de otros que podrían estar involucrados en las órdenes o la ejecución de crímenes de derecho internacional.