El episcopado colombiano espera paz tras la muerte del jefe guerrillero

El presidente pide el principio de un proceso de concertación con las FARC

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BOGOTÁ, domingo, 26 septiembre 2010 (ZENIT.org).-El presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), el arzobispo Rubén Salazar Gómez, afirmó que confía en que la muerte del jefe guerrillero Víctor Suárez Rojas, conocido como ‘Jorge Briceño' o ‘Mono Jojoy', pueda servir como principio de un proceso de concertación con el grupo subversivo Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 



"Recibimos la noticia pidiéndole al Señor, que esta muerte --en un principio duele, pues es un colombiano abatido-- sea el principio de un proceso de concertación con las FARC. Que esa muerte signifique ahora el que las FARC estén en un proceso de reflexión política y se acerquen al Gobierno para empezar un diálogo de paz", aseguró monseñor Salazar Gómez en diálogo con los periodistas, en el marco de la apertura en Bogotá de Expocatólica Colombia 2.

"El mensaje es que hagamos la paz, ya que la guerra nos ha hecho mucho daño, hemos tenido angustia, dolor, pérdidas de vida y ya esa guerra tiene que cesar. Pero para que esto pase, es necesario que las FARC dejen la actitud de guerra y por lo tanto acepten las condiciones fundamentales que plantea el Gobierno que no son otras que el respeto al Derecho Internacional Humanitario para poder iniciar un verdadero proceso de paz", añadió el presidente del episcopado, el 23 de septiembre. 

En ese día tuvo lugar una operación del Ejército colombiano contra el campamento de La Macarena en el que murió el comandante militar de las FARC, y una veintena de guerrilleros más.