El episcopado pide al gobierno mexicano que la ley defienda a los emigrantes

Se siguen documentando violaciones

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MÉXICO, viernes, 18 septiembre 2009 (ZENIT.org-El Observador).- El obispo de Tijuana y presidente de la Dimensión Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano (DPMH-CEM), monseñor Rafael Romo Muñoz, pidió al gobierno mexicano hacer modificaciones a la Ley General de Población y a su Reglamento para limitar las agresiones a emigrantes indocumentados que atraviesan el territorio mexicano hacia Estados Unidos y tengan un acceso equitativo a la justicia.

El prelado mexicano señaló --en rueda de prensa-- que la Iglesia católica exige al Poder Legislativo una reforma profunda para que los migrantes tengan acceso igualitario a la justicia e, incluso, la reparación del daño causado en su contra por los constantes secuestros y violaciones de que son víctimas en territorio mexicano los migrantes, la mayoría de ellos procedentes de Centro América.

Monseñor Romo Muñoz mostró su preocupación por el "restablecimiento de 'operativos' para detener migrantes" en diversos puntos del país, en especial en las rutas que de ordinario utilizan los migrantes en camino hacia el Norte. 

"En particular --subrayó el obispo de Tijuana-- rechazamos enérgicamente los que se han establecido en las vías del tren mientras se encuentra en movimiento o en lugares peligrosos, ya que aumentan la vulnerabilidad de los migrantes e incrementan accidentes y muertes".

Según el responsable de la DPMH en México, "en todo el país seguimos documentando violaciones de diversa índole, cometidas por autoridades de todos los niveles de gobierno, pero, especialmente, por las autoridades municipales". 

Monseñor Romo Muñoz dijo que la Iglesia católica ha solicitado que "las verificaciones migratorias se realicen con pleno respeto a los derechos humanos" de los migrantes, que no por ser indocumentados son --como algunas veces de pretende-- delincuentes. 

Ha levantado revuelo la incursión de efectivos del Instituto Nacional de Migración en una pequeña iglesia donde se encontraban refugiados migrantes centroamericanos, quienes fueron detenidos.  Este hecho tuvo lugar en abril de este año en Macuspana, Tabasco.