El estado numérico de la fe en tiempos del Papa Francisco

América latina permanece creyente, con escasa secularización indica la Corporación Latinobarómetro

Roma, (Zenit.org) Jorge Enrique Mújica | 926 hits

Pese a las múltiples transformaciones en América latina «el catolicismo es más resistente que lo que aparenta ser. El crecimiento económico no produce un impacto directo de secularización como lo hizo en otras regiones del mundo. América latina permanece creyente, con escasa secularización». Estas son dos de las principales conclusiones que ofrece el informe sobre religiones publicado por el grupo demoscópico «Corporación Latinobarómetro» y que lleva por título «Las religiones en tiempos del Papa Francisco».

Latinobarómetro ha querido elaborar este estudio centrándose en la evolución del catolicismo en América latina en el contexto del primer aniversario de la elección del Papa Francisco. El análisis muestra dos grandes tendencias: si bien en líneas generales es cierto que la Iglesia católica ha perdido fieles, los que la han abandonado no se convierten en agnósticos o ateos sino que abrazan otra religión. No obstante, hay países donde la Iglesia apenas si ha sufrido un declive mostrando, según el Latinobarómetro, que «las religiones en tiempos del Papa Francisco muestran que la gente las vive de acuerdo a unas creencias que son más fuertes que el impacto del desarrollo, resistentes al cambio más allá de lo esperado».

Un primer acercamiento general

El periodo estudiado abarca de 1995 a 2013. Y el análisis lo dice claramente: «la disminución de las religiones es mucho menor que lo que la agenda informativa da a entender». En los 18 países estudiados el catolicismo ha descendido del 80% al 67% de la población, lo que equivale a -13% en 18 años. El fenómeno es especialmente evidente en Nicaragua y Honduras, donde el catolicismo ha caído un 30% y un 29%, respectivamente. En términos regionales generales, Sudamérica es donde se siente menos la caída (10%) mientras que en centroamérica se trata de un 17%.

Una mirada por cada uno de los 18 países estudiados muestra un rostro más bien diversificado: 9 países siguen teniendo más del 70% de católicos (Paraguay, Ecuador, México, Venezuela, Argentina, Perú, Bolivia, Colombia y Panamá), 3 más del 60% (República Dominicana, Brasil y Costa Rica) y 2 más del 50% (Chile y El Salvador). Los evangélicos aumentan numéricamente en cuatro países con porcentajes que superan el 30% de la población: El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala. Pero, como subraya el informe, «la disminución de la cantidad de católicos tiene poco que ver con el número de católicos que inicialmente tiene un país. Los procesos son independientes del nivel original de catolicismo y obedecen, por tanto, a condiciones internas de cada país más que a fenómenos homogéneos que afecta de la misma forma a todos los países».

Catolicismo sigue siendo religión mayoritaria
No obstante el decrecimiento de la Iglesia católica en términos numéricos generales, el catolicismo sigue siendo la religión predominante en latinoamérica. Son especialmente México y República Dominicana donde apenas si se observa una caída numérica de los católicos desde 1996, mientras que porcentajes Paraguay asciende al nivel más alto con 88% de población católica.

En líneas generales el informe comenta que, además de Honduras y Nicaragua, donde la emigración religiosa está cambiando el mapa de las religiones de esos países, Chile y Uruguay suponen un fenómeno especial pues son las únicas naciones latinoamericanas donde se produce un fuerte secularismo al grado que se constituyen como los países con las más elevadas cotas de agnósticos. En Uruguay 4 de cada 10 ciudadanos son agnósticos (41% de población católica y 38% de población agnóstica). En Chile, que hace dos décadas no tenía una tradición de agnosticismo, los católicos son apenas el 57% de la población mientras que los agnósticos y ateos suponen ya el 32%.

Niveles de confianza por parte de la población
Otro sector profundizado en el informe «Las religiones en tiempos del Papa Francisco» es el nivel de confianza en «la iglesia» (el concepto «iglesia» es usado tanto para católicos como para evangélicos). A nivel general se evidencia un decrecimiento en el nivel de confianza de los ciudadanos en la «iglesia»: del 76% de 1996 al 73% de 2013. El porcentaje, no obstante, muestra la buena reputación de que goza la «iglesia» si se le compara con otras instituciones: salvo en Uruguay y Chile, donde «la iglesia» apenas llega al 48% y 44% de confianza, respectivamente) en el resto de los países sólo la familia está por encima de «la iglesia» como institución mejor valorada. Contrastantemente los partidos políticos, el gobierno, el parlamento y la policía están, por mucho, debajo de la «iglesia» en cuanto a nivel de confianza se refiere.

Centrándose en la iglesia católica, ¿hay un «efecto Francisco»? reflejado en los números. El análisis muestra que «los católicos recuperan su confianza en la Iglesia a pesar de los escándalos y probablemente como consecuencia de la llegada y liderazgo del Papa Francisco».

Perfil sociodemográfico del catolicismo latinoamericano
Sobre la edad de los católicos latinoamericanos el informe revela que hay más católicos a medida que se aumenta en edad (el 61% de los jóvenes son católicos mientras que el 74% de los mayores de 60 años lo son; con los evangélicos sucede lo inverso).

Respecto al nivel educativo «los católicos aumentan a medida que aumenta el nivel de educación: de 64% en educación básica a 72% en educación superior». A los evangélicos les sucede lo inversos: sus miembros tienen menos educación.

De esta manera tendríamos un perfil sociodemográfico que indicaría que el grueso de agnósticos y sin religión lo constituyen los jóvenes, especialmente hombres; en su mayoría, los evangélicos cuentan con personas menos educadas, con mayoría de mujeres; los católicos se caracterizarían por contar con creyentes mejor formados y de mayor edad.

La práctica religiosa
Un dato de no poco valor del análisis se coloca en el apartado de práctica religiosa: en 2013 se ha alcanzado el nivel más alto desde 1995. Es Colombia donde los católicos tienen la más elevada participación religiosa mientras que en El Salvador tanto católicos como evangélicos están a la par. Chile es el país –incluso por encima de Uruguay– donde menor práctica religiosa hay.

El informe «Las religiones en tiempos del Papa Francisco» ofrece algunas conclusiones orientativas. Las más importante permiten individuar los siguientes rasgos:

- En América Latina el proceso de secularización que suele venir con tiempos de bonanza económica (los 18 países estudiados han vivido un periodo especialmente próspero entre 2003 y 2008) no ha influido en un menoscabo de la religión como ha pasado en Europa;

- Algunos países han pasado a ser naciones donde catolicismo y el evangelismo están numéricamente a la par (salvo Chile y Uruguay donde hay un creciente número de agnósticos);

- Los problemas y escándalos en el seno de la Iglesia católica no han sido motivo para su decrecimiento. De hecho, en algunas naciones «el catolicismo parece ser más resistente de lo que se piensa»;

- El descenso en la tasa de natalidad acarrea un crecimiento en el número de personas mayores «al punto de favorecer al catolicismo».

- La elección del Papa Francisco «sí parece haber producido un impacto positivo en la confianza en la Iglesia católica entre los católicos».