El eurodiputado Jaime Mayor Oreja presenta el libro "Hablando con el Papa"

50 personalidades de España reflexionan sobre el legado de Benedicto XVI

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 934 hits

Mostrar la vigencia y el atractivo del magisterio de Benedicto XVI por medio de las reflexiones de 50 personalidades de la España actual es el propósito del libro Hablando con el Papa (Editorial Planeta). La idea surgió del eurodiputado Jaime Mayor Oreja, que además se ha encargado de escribir el prólogo. El trabajo ha sido coordinado por los catedráticos de Filosofía del Derecho Francisco José Contreras e Ignacio Sánchez Cámara.

La Fundación Valores y Sociedad, de la que Mayor Oreja es presidente, ha sido la encargada de impulsar este proyecto. En un comunicado afirman que "el volumen es un compendio de análisis (y un homenaje) sobre el legado doctrinal de un papa intelectual que ha dejado una profunda herencia doctrinal y pastoral, y que ha conseguido promover un fecundo diálogo con la cultura increyente sobre las grandes cuestiones de nuestro tiempo.

La obra está estructurada por bloques que abordan temas tan variados como el diálogo entre razón y fe, la laicidad, los derechos humanos, la relación Iglesia-Estado, la compatibilidad de diferentes sistemas económicos con el cristianismo, el sentido del sufrimiento, la esperanza y la oración, la belleza como camino hacia la trascendencia, la familia y su crisis actual,  los debates bioéticos sobre el aborto y la eutanasia.

Entre las 50 personalidades --creyentes y agnósticos- que han querido formar parte de este libro se ha contado con la colaboración de filósofos, políticos, científicos, artistas, economistas, deportistas... Entre ellos están José María Aznar, Emilio Butragueño, Álvaro Domecq, Xavi Hernández, Jon Juaristi, Alejandro Llano, Cristina López Schlichting, José María Marco, Pio Moa, Enrique Múgica, Rafa Nadal, Alejandro Llano, José Antonio Ortega Lara, Manuel Pizarro, Enrique Rojas, Juan Rosell, Alberto Ruiz Gallardón, María San Gil, Isabel San Sebastián, Hermann Tertsch, Jesús Trillo Figueroa, Francisco Vázquez, Alejo Vidal-Quadras y María de Villota, quienes han realizado un comentario a partir del fragmento de un discurso o encíclica de Benedicto XVI.

En el prólogo, señala Mayor Oreja, que la renuncia del papa emérito puede ser interpretada como "una voz que llama a la Iglesia a reunirse y fortalecerse, y dedicar una especial atención a lo que nuestra fe nos exige". 

En la sinopsis del libro se señala que "en sus ocho años de pontificado, Benedicto XVI ha ofrecido una formulación de la esperanza cristiana a la altura de los tiempos; ha mostrado que se puede ser católico sin renegar de la racionalidad, de la modernidad o de la libertad. Ha sostenido que el cristianismo tiene la respuesta para el ansia de sentido que define al hombre.

Francisco José Contreras contó sobre la primera vez que se reunió con Jaime Mayor Oreja e Ignacio Sánchez Cámara para decidir el nombre de las 50 personalidades: "pensamos que muchos, posiblemente, rehusarían participar, porque, hoy en día, no todo el mundo está dispuesto a implicarse públicamente con un libro relacionado con un papa. Nuestra sorpresa fue que, a medida que iniciamos los contactos [para proponer las colaboraciones], el porcentaje de respuestas positivas fue muy alto. (...) Esto significa, en mi opinión, que el pensamiento de Benedicto XVI y el Magisterio de la Iglesia Católica posee relevancia, le dice algo al hombre de hoy, posee vigencia en el contexto cultural actual".

La presentación del libro el pasado día 25, contó con la presencia de la periodista Isabel San Sebastián, la exsenadora del Partido Docialista Obrero Español (PSOE) Mercedes Aroz, el escritor Jon Juaristi, el exalcalde de La Coruña y exembajador de España en el Vaticano Francisco Vázquez y el eurodiputado Jaime Mayor Oreja, además de Contreras y Sánchez Cámara.

Durante su intervención en el acto, Mayor Oreja acusó al relativismo de "principal adversario" de la sociedad actual, de "construir una doctrina de falsos derechos", reemplazando el derecho a la vida por el derecho al aborto, y el derecho a vivir dignamente por el derecho a morir". Además, añadió "el relativismo ha conseguido eliminar de la Constitución Europea cualquier referencia a las raíces cristianas", para explicar que una de las razones de su avance en Europa es que "nadie habla de él" pues "no tiene adversario".
 En su opinión, el hecho de que Europa no se diera cuenta de las consecuencias de la crisis hasta que afectó al confort, demuestra "una falta de vigor de la sociedad". Por eso ha querido realzar el legado de Benedicto XVI ya que, según el exministro de Interior, ha sido "el único líder capaz de diagnosticar que el relativismo –y su dulce tiranía– es el principal adversario".



Por su parte, la periodista Isabel San Sebastián, que se encargó de moderar el acto, manifestó que comparte con Mayor Oreja "la batalla por la vida desde su mismo inicio hasta su final" a pesar de ser "agnóstica" y ha subrayado que hace falta "mucha reflexión" y "abrazarse a los valores" porque sino es así, a su juicio, "no se saldrá de esta".
 Se lamentó de "la perversidad de deshumanizar a las personas para así liquidarlas más fácilmente" y defendió que, al margen de credos, existen "unos valores universales" como "la vida, la verdad y la dignidad, por los que siempre merece la pena luchar".


Ignacio Sánchez Cámara, uno de los coordinadores de libro se mostró convencido de que "el magisterio de Benedicto XVI en este momento de crisis es fundamental, tanto para católicos como para no católicos".

También quiso añadir que si "el relativismo es parte de la culpa" de la crisis moral, este da lugar a "un mal mayor": "la inversión de valores, tratar de pasar lo torcido por lo derecho, lo malo por lo bueno, lo falso por verdadero" y reconoció en la voz del papa "la más autorizada que ha combatido ese problema".



El otro coordinador, Francisco Javier Contreras, dijo que "la doctrina de Benedicto XVI interpela a todos" y por eso la obra cuenta también con el testimonio de algunos agnósticos, porque se quería llegar "a un público diverso".

En su intervención, Francisco Vázquez, exembajador de España ante la Santa Sede, se declaró "confeso admirador del pensamiento de Benedicto XVI desde mucho antes de que Joseph Ratzinger fuera nombrado papa". Y añadió que  "nadie como él había hecho tanto por superar el desencuentro histórico que nace entre la Iglesia católica y las ideas imperantes, sobre todo en Europa, desde la Ilustración y la Revolución Francesa".

De la figura del papa emérito destacó que fue un firme defensor de la verdad y que "buscó siempre demostrar cómo el cristianismo y la Iglesia Católica es la fuente y el origen determinante de todo el pensamiento occidental".

La exsenadora socialista Mercedes Aroz, quiso resaltar de la figura de Benedicto XVI su "claridad" para exponer el mensaje cristiano. De la misma forma subrayó sus esfuerzos por promover el diálogo con el entorno laico y recordó las palabras del papa para defender que, aunque hay divisiones que parecen irreconciliables, hay un terreno, el de los derechos humanos, en que se puede hallar encuentro y que, más allá de visiones partidistas, hay que crear "una ética única".


Para finalizar las intervenciones, el novelista Jon Juaristi, que comenzó diciendo que es judío, destacó la importancia de la reflexión de Benedicto XVI sobre el relativismo del "hago lo que quiero: consigna fundamental del buen relativista" que, a su vez, según ha señalado es "la norma más totalitaria a la que es imposible desobedecer".