El gobierno británico se prepara para aprobar la clonación humana

Una medida que viola los derechos fundamentales del ser humano

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LONDRES, 13 agosto (ZENIT.org).- El gobierno británico está listo para dar, en los próximos días, el vía libre a la clonación de embriones humanos con objetivos terapéuticos. Lo afirma hoy el «Sunday Telegraph», según el cual, el responsable del ministerio de Salud de Inglaterra, Chief Medical Officer for England, Liam Donaldson, ha preparado un estudio que será publicado el próximo miércoles y que los ministros ingleses deberían apoyar ante el Parlamento.



El ministerio de Salud, ha confirmado la publicación del informe, pero no ha ofrecido ningún detalle sobre su contenido, ni sobre las medidas que el gobierno pretende adoptar. Según el «Sunday Telegraph», el informe Donaldson recomendaría que la clonación de embriones humanos sea autorizada con el objetivo de favorecer la investigación científica, con el objetivo de encontrar nuevos tratamientos para muchas enfermedades.

El gobierno británico prohibiría la clonación humana con el objetivo de la reproducción. Tras el vía libre del ejecutivo de Tony Blair, el Congreso británico tendrá que ratificar la introducción de procedimiento, actualmente prohibido por la ley inglesa.

Las implicaciones morales de la cuestión son gravísimas. De hecho, la publicación británica afirma que Blair dará libertad de voto a los diputados, que de este modo no estarán vinculados por la línea oficial asumida por los partidos, preservando la libertad de conciencia. El «Sunday Telegraph» reconoce que para tomar esta medida el primer ministro inglés ha sido sometido a duras presiones por parte de grupos de presión cercanos a algunos científicos.

Los miembros de la familia de Tony Blair son católicos --su mujer y sus hijos-- y esto le ha puesto en una condición particularmente delicada. La Iglesia católica condena moralmente la clonación de embriones humanos, pues constituye la violación más grave de los derechos de la persona humana (cf. Academia Pontificia para la Vida, «Reflexiones sobre la clonación (1997)». De hecho, según el proyecto de ley británico, los embriones humanos, que ya tienen una identidad y dignidad propia, serán suprimidos en aras de la investigación científica.