El gozo en el dolor, la gran aportación de Cristo a la humanidad

Tercera predicación de Adviento: ''Evangelizar a través de la alegría''

| 1739 hits

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 21 diciembre 2012 (ZENIT.org).- Después de reflexionar sobre la gracia del Año de la Fe y sobre el aniversario del Vaticano II, el padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia, dedicó hoy su última meditación de Adviento al tercer gran tema del año, la evangelización.

El papa ha invitado a la Iglesia a hacer de este año una oportunidad para redescubrir "la alegría del encuentro con Cristo", la alegría de ser cristianos. Haciéndode eco de esta exhortación, habló hoy de cómo evangelizar a través de la alegría. Lo hizo permaneciendo lo más posible en el tiempo litúrgico, de modo que sirva también como preparación a la Navidad.

En los "evangelios de la infancia", Lucas, "inspirado por el Espíritu Santo", ha conseguido no solo presentarnos los hechos y los personajes, sino también recrear la atmósfera y el estado de ánimo en que se vivieron esos acontecimientos. Uno de los elementos más evidentes de este mundo espiritual es la alegría. La piedad cristiana no se equivocó cuando llamó a los hechos de la infancia de Jesús, los «misterios gozosos», misterios de la alegría.

Tras comentar los evangelios, y sus referencias a la alegría, alegría calma y profunda, que se expresa sobre todo en el estupor y en la gratitud de los protagonistas, se centró en la figura de María. “Estamos ante el ejemplo más puro de la 'sobria embriaguez' del Espíritu”, subrayó.

En una segunda parte de su predicación, el predicador pontificio trató el pasar de la liturgia a la vida. Aseguró que los evangelios de la infancia tienen poco que decir “a quien busca en ellos sólo la historia y tienen en cambio tanto que decir a quien busca en ellos también el significado de la historia, como hace el santo padre en su último volumen sobre Jesús”.

¿De dónde nace la alegría?, se preguntó. Y respondió: “La fuente última de la alegría es Dios, la Trinidad”. “¿Cómo puede fluir la alegría entre estos dos planos así distantes? “De hecho, si escudriñamos mejor la Biblia, descubrimos que la fuente inmediata de la alegría está en el tiempo: es el actuar de Dios en la historia”, respondió.

El padre Cantalamessa subrayó, en la tercera parte de su meditación, una relación diferente entre la alegría y el dolor. “Jesús ha obrado, en el plano de la alegría, una revolución de la que es difícil exagerar el alcance y que puede ser de gran ayuda en la evangelización”, explicó.

“Cristo ha invertido la relación entre el placer y el dolor. El "por el gozo que se le proponía, soportó la cruz sin miedo" (Hb. 12,2). Ya no es un placer que termina en sufrimiento, sino un sufrimiento que lleva a la vida y a la alegría”.

En un cuarto punto de su meditación, el predicador franciscanos invitó a testimoniar la alegría. “El mundo busca la alegría”, dijo. "Todos queremos ser felices”. “Este anhelo de la alegría es el lado del corazón humano naturalmente abierto a recibir el 'mensaje alegre'". “Los jóvenes sobretodo buscan la alegría”. “La alegría es el único signo que incluso los no creyentes son capaces de percibir y que puede meterlos seriamente en crisis”, son afirmaciones del predicador pontificio.

“En medio de las pruebas y los desastres que afligen a la Iglesia, sobre todo en algunas partes del mundo, los pastores pueden repetir, incluso hoy en día, esas palabras que Nehemías, un día, después del exilio, dirigió al pueblo de Israel abatido y en llanto: 'No estén tristes ni lloren [...], porque la alegría de Yahvé es su fortaleza'". “Que la alegría del Señor, santo padre, venerables padres, hermanos y hermanas, sea realmente, nuestra fuerza, la fuerza de la Iglesia. ¡Feliz Navidad!”, concluyó el padre Raniero Cantalamessa.

Ver el texto completo de la prédica en: http://www.zenit.org/article-43931?l=spanish.