El Jubileo del deporte une en Roma a profesionales y discapacitados

Entre el 28 y el 29 de octubre el Vaticano será capital mundial deportiva

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CIUDAD DEL VATICANO, 24 oct (ZENIT.org).- La Santa Sede quiere lanzar un mensaje al mundo entero con los dos momentos más significativos del Jubileo del deporte: un partido de estrellas del fútbol y una carrera en silla de ruedas en la que participan deportistas discapacitados.



Estos dos encuentros entre el símbolo del deporte millonario y el del deporte hecho de sacrificio forman parte del programa, publicado hoy por la Oficina de Información de la Santa Sede de las jornadas jubilares del mundo deportivo, que se celebrará en Roma entre el 29 y el 30 de octubre.

Por primera vez en la historia, con este motivo, Juan Pablo II, quien era un buen delantero centro en sus tiempos jóvenes, asistirá a un partido de fútbol como Papa.

El Jubileo comenzará el sábado 28, a primeras horas de la mañana en el aula de las audiencias generales del Vaticano, con un Congreso Internacional que lleva por tema «En el tiempo del Jubileo: el rostro y el alma del deporte».

Participarán, entre otros, Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional y Dich Wijte, presidente de la Federación Internacional Católica de Educación Física y Deportiva. El acto será presentado por el cardenal Roger Etchegaray, presidente del Comité vaticano para el gran Jubileo.

Juan Pablo II se hará presente a las 11 de la mañana para dirigir un saludo y encontrarse con los participantes. En la tarde de ese mismo día, los deportistas y quienes trabajan en el mundo del deporte, en signo de conversión, atravesarán la puerta santa de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Concluirán el día con una fiesta que lleva por lema «Campeones en el deporte y en la vida».

Al día siguiente, domingo 29, las celebraciones tendrán lugar en el estadio Olímpico de Roma. A las 9 de la mañana se comenzará con el clásico desfile de atletas de todas las federaciones, y asociaciones civiles y militares presentes. No faltará tampoco un espectáculo coreográfico con el que será recibido el Papa a su llegada.

A las 10, Juan Pablo II celebrará la misa y rezará la oración mariana del «Angelus» con los deportistas. A continuación, después de mediodía, está programada las carrera de velocidad en silla de ruedas, organizada por la Federación Italiana de Deportistas Discapacitados (FISD).

Inmediatamente después se celebrará una carrera de cien metros lisos entre finalistas «juniores» del campeonato mundial.

A continuación, tendrá lugar «El partido del Jubileo». En dos tiempos de media hora se enfrentarán la selección italiana contra una representación de estrellas del fútbol extranjeras que juegan en los diferentes equipos de primera división del «calcio» italiano, uno de los campeonatos más prestigiosos del mundo.

En un artículo que aparece hoy en la edición italiana diaria de «L´Osservatore Romano», el arzobispo Crescenzio Sepe, secretario general del Comité vaticano para el Jubileo, considera que el deporte y el Jubileo no son realidades paralelas.

El cristianismo «no es una religión metafísica, sino la única en la que Dios se ha encarnado en un hombre». Por su parte, hacer deporte requiere «un esfuerzo que va mucho más allá del mero cansancio físico». Exige «concentración, compromiso, espíritu de sacrificio, voluntad para luchar por la superación de los límites, respeto de las reglas, lealtad, respeto de los compañeros y de los adversarios». En definitiva, requiere valores que del espíritu que forman parte del patrimonio cristiano.

Además, el deporte desempeña una «función educativa importantísima» que la Iglesia apoya con sus grupos parroquiales. Por esto se ha decidido organizar en el Jubileo de los deportistas pruebas de discapacitados, pues estas personas sirven de ejemplo a todos al acercarse al deporte «con mayor sacrificio y dificultad».