El Jubileo ha descubierto el «ecumenismo de los mártires»

Habla el padre Marco Gnavi, secretario de la comisión vaticana ad hoc

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ROMA, 24 enero 2001 (ZENIT.org).- Mañana concluye la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos que ha reunido en todo el planeta en encuentros y liturgias de la Palabra ecuménicas a muchos de los casi dos mil millones de bautizados en Iglesias y comunidades cristianas.



En Roma, Juan Pablo II presidirá una celebración ecuménica en la que participarán representantes de las Iglesias, comuniones y organizaciones cristianas de todo el mundo.

Han confirmado ya su participación los patriarcados ortodoxos de Constantinopla, Alejandría, Antioquía, Moscú, Serbia, Rumanía, Bulgaria, Grecia, Polonia, Albania, Egipto (copto), Etiopía, India (siro-malankar).

Estarán también presentes, además, representantes de la Iglesia apostólica armenia, del Catholikós de Cilicia de los Armenios, de la Iglesia Asiria de Oriente.

Por lo que se refiere a las confesiones cristianas de Occidente, han confirmado su presencia la Comunión Anglicana, la Federación Luterana Mundial, la Alianza Mundial de las Iglesias Reformadas, el Consejo Metodista Mundial y la Alianza Baptista Mundial.

Por último, cabe señalar la presencia de uno de los máximos representantes del Consejo Ecuménico de las Iglesias, instancia que reúne a más de 337 confesiones cristianas.

Se trata de un momento importante para el obispo de Roma, quien en la recién publicada carta apostólica Novo Millennio Ineunte, afirma: «La confrontación teológica sobre puntos esenciales de la fe y de la moral cristiana, la colaboración en la caridad y, sobre todo, el gran ecumenismo de la santidad, con la ayuda de Dios, producirán sus frutos en el futuro».

Un fruto de la fuerza ecuménica de la santidad y del martirio son los ocho volúmenes, con miles de páginas, que la Comisión vaticana «Nuevos mártires», que trabaja desde 1995, entregó al Papa, de modo reservado, en diciembre pasado.

Los perfiles de los nuevos testigos de la fe en más de cien países suman un total de 13.400. Se trata de un censo de amplio alcance que afronta también el contexto en que ha tenido lugar el martirio de muchos cristianos. Sólo se han podido escribir los nombres de las personas sobre las que se han recogido pruebas y documentación.

El padre Marco Gnavi, secretario de la Comisión para los «Nuevos mártires», en declaraciones concedidas al diario italiano Avvenire (19 de enero) ha explicado que en este «catálogo» se menciona también la muerte por Jesús de cristianos de otras confesiones: «Es evidente que, cuando hablamos de nazismo, comunismo y contextos más recientes en Africa o en Asia, es fácil encontrar cristianos de diferentes confesiones que han sufrido los unos junto a los otros».

El sacerdote considera que podría ser de ayuda la elaboración de un martirologio ecuménico, algo que ya ha comenzado a hacer, por ejemplo, la Comunión Anglicana, quien ha colocado en la catedral de Westminster diez estatuas de testigos de la fe ecuménicos.

Se trata de una idea, confirma, que ha recibido el apoyo de Juan Pablo II, quien ha animado a otras las Iglesias a reconocer el testimonio de personas que han dado su vida por Cristo, aunque no hayan sido bautizadas en la Iglesia católica.

Como ejemplo de este ecumenismo del martirio, el padre Gnavi cita el caso de la persecución comunista rusa, y más en particular «el santuario desfigurado del monasterio de las islas Solovki, por cuyas celdas, convertidas en prisión, han desfilado centenares de miles de cristianos».

No se trataría de reconocimientos oficiales de martirio por parte de la Iglesia católica. Para llegar a un pronunciamiento de este tipo es necesario que la Congregación para las Causas de los Santos haga un riguroso estudio interdisciplinar.

Según Gnavi los testigos de la fe que han muerto por Cristo constituyen un llamamiento a vivir «con audacia los mandamientos evangélicos de la caridad, de la reconciliación y de la unidad entre los cristianos».

«¿Quién si no los mártires pueden hacer algo así?», concluye.