El Obispo coadjutor de San Cristobal de las Casas es promovido a Saltillo

Sigue sin conocerse el nombre del sucesor de monseñor Samuel Ruiz

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CIUDAD DEL VATICANO, 1 ene (ZENIT).- Algunas filtraciones de la prensa ya lo habían anunciado en meses anteriores: Juan Pablo II ha nombrado obispo de Saltillo (México) a monseñor Raúl Vera López, quien hasta ahora era obispo coadjutor de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, situada en el epicentro mismo del conflicto que tiene lugar en el Estado sureño de Chiapas desde que el 1 de enero de 1994 los militantes del Ejército Zapatista de Liberación Nacional se alzaran en armas en el día mismo en que comenzaba a aplicarse el Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá.


Dado que monseñor Vera había sido destinado por el pontífice el 14 de agosto de 1995 a San Cristóbal en calidad de obispo coadjutor, muchas
personas vieron en él al sucesor natural de monseñor Samuel Ruiz. Ahora,sin embargo, en estos momentos en los que la diócesis de Saltillo ha
quedado vacante, tras las dimisiones por razones de edad de monseñor Francisco Villalobos Padilla, el Santo Padre ha considerado que el obispo,
que pertenece a la orden de los dominicos, es «un prelado particularmente idóneo para esa importante diócesis», como explica un comunicado emitido por la Sala de Prensa de la Santa Sede.
Monseñor Raúl Vera López, de 54 años, tras desempeñar importantes cargos de gobierno en la familia religiosa dominica, fue nombrado obispo de Ciudad Altamirano en 1987.
El comunicado de prensa de la Santa Sede deja muy claro que la asignación de la diócesis de Saltillo a monseñor Vera no tiene nada que ver con la situación política de Chiapas. «Son razones puramente eclesiales tanto para
San Cristóba1 de las Casas como para Saltillo las que motivan el traslado de monseñor Vera López», explica la nota vaticana.
«El hecho de que monseñor Vera López deje San Cristóbal de las Casas no disminuirá en algún modo el compromiso de la Iglesia en favor de la paz civil y de la promoción espiritual y humana de todos los miembros que componen la población de Chiapas --continúa diciendo el comunicado de
prensa--. La Santa Sede no puede dejar de renovar en esta ocasión el auspicio de que todas las partes implicadas en las tensiones allí
existentes puedan encontrar, en el dialogo y en el derecho, la concordia a la que aspiran legítimamente».
En concreto, la nota vaticana recuerda las palabras pronunciadas por Juan Pablo II en México, el 24 de enero pasado, en la que pidió al país un compromiso particular para acabar con la situación de marginación y pobreza en que se encuentran algunas comunidades indígenas. «Todos los miembros de la sociedad mexicana son iguales en dignidad --dijo el Papa en su visita a
México con motivo de la clausura del primer Sínodo de los Obispos de América--, pues son hijos de Dios y, por tanto, merecen todo respeto y
tienen derecho a realizarse plenamente en la justicia y en la paz».
Los obispos Samuel Ruiz y Raúl Vera López nada más hacerse pública la noticia publicaron un comunicado en el que manifiestan su «acatamiento a la decisión del Santo Padre» y piden que esta decisión sea tomada según el espíritu de la nota aclaratoria publicada por la Santa Sede más allá de cualquier interpretación política. Monseñor Vera López, que reconoció su sorpresa en un primer momento ante la decisión papal, se ha dicho dispuesto a continuar con entusiasmo su servicio a la Iglesia en Saltillo.
Los agentes de pastoral de la diócesis de San Cristóbal de las Casas han calificado de «desconcertante» la decisión del Papa, sin embargo, han asegurado que la aceptan con el mismo espíritu de sus obispos. En un comunicado, confiesan que al recibir la noticia del nuevo destino de monseñor Vera «sentimos bruscamente interrumpido el proceso de integración entre esta porción del pueblo de Dios y quien había sido designado por el Sumo Pontífice para suceder» a Samuel Ruiz.
El Vaticano todavía no ha hecho público el nombre del sucesor de monseñor Ruiz. Cualquier conjetura, por tanto, sobre el futuro de la diócesis queda suspendida hasta el anuncio oficial.