El obispo de Bilbao pide que ETA «deje de existir»

El prelado de San Sebastián reitera su compromiso contra la violencia

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BILBAO, 16 agosto 2002 (ZENIT.org).- El obispo de Bilbao, monseñor Ricardo Blázquez, pidió este jueves a Eta que «deje de existir», al referirse a la «organización terrorista» en el transcurso de una homilía pronunciada en la basílica de Begoña con motivo de la fiesta de la Asunción.



El prelado afirmó que «es prioridad básica, en la que todos los ciudadanos de paz debemos estar unidos, que deje de existir la organización terrorista, que desde hace tantos años amenaza la vida, la libertad y la convivencia».

Monseñor Blázquez pronunció sus palabras ante centenares de fieles y en el transcurso de la misa mayor que concelebró en la basílica de Begoña, en Bilbao, donde se venera a la patrona de Vizcaya. En la tradicional romería de la Asunción, participaron este año unas 30.000 personas.

El prelado bilbaíno afirmó asimismo que «por desgracia tenemos que repetir una vez más no matarás ante los asesinatos terroristas, ante la tremenda confusión de la mente y la gravísima perversión moral que implica el disponer de la vida de otras personas como instrumento para alcanzar objetivos políticos».

«En la fiesta de la Virgen de Begoña, aquí en su santuario, quiero recordar, apoyar y encomendar a la protección de la Madre de Dios a las víctimas del terrorismo y a sus familias», resaltó el obispo.

Recordó también «a los supervivientes de atentados que han dejado en su cuerpo y en su espíritu profundas heridas; a los amenazados por la violencia persecutoria, que pone en peligro su vida, inquieta diariamente a sus familias, recorta injustamente su libertad y los impulsa a veces a dejar con profundo dolor su pueblo buscando seguridad».

«En cada persona amenazada somos todos amenazados en nuestra libertad y en nuestro futuro», enfatizó el prelado, quien agregó: «¡Que nadie por defender opciones legítimas se exponga a tener que soportar una vida penosa sometida injustamente a riesgos provocados por otras personas!».

Finalmente, monseñor Blázquez aseveró que la diócesis de Bilbao «está comprometida a favor de la paz y la libertad y en contra de la violencia y el terrorismo».

Por su parte, el obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, ofició en la basílica de Santa María del Coro la misa solemne de la festividad de la Virgen, acto central del «día grande» de las fiestas de la famosa Semana Grande de esa ciudad vasca.

En su homilía, el prelado se refirió a los problemas que atenazan a la sociedad vasca y se preguntó «cómo acabar con la violencia», «cómo aunar opiniones tan contrarias», «cómo propiciar el diálogo» y «cómo buscar y encontrar soluciones».

Tras proclamar estas preguntas, Uriarte afirmó que «hay en nuestro espíritu un núcleo persistente que nos hace esperar contra viento y marea creyendo que todos los problemas personales, familiares, sociales, políticos y eclesiales no son un destino inesquivable, tienen una salida siempre imperfecta, pero siempre mejorable».