El Papa a la Renovación en el Espíritu: Nada es imposible para la familia que confía en Dios

En un mensaje enviado a la 30ª Convocatoria de esta realidad eclesial italiana

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CIUDAD DEL VATICANO/RIMINI , lunes, 30 abril 2007 (ZENIT.org).- «Cuando una familia funda todo proyecto suyo en la confianza en Dios, nada le es imposible», dice Benedicto XVI en un mensaje a las 25 mil personas que han acudido a la Convocatoria de la «Renovación en el Espíritu» («RnS») italiana.



El mensaje autógrafo del Papa --enviado al presidente del «RnS» («Rinnovamento nello Spirito»), Salvatore Martinez-- subraya que el movimiento eclesial haya querido reservar, este año, especial atención a la familia.

«Varias veces te tenido ocasión de subrayar también la urgencia que reviste hoy la evangelización de la familia, célula fundamental de la sociedad y pequeña Iglesia doméstica», comparte el pontífice.

«Siguiendo las orientaciones de los obispos italianos, igualmente vosotros os dedicáis activamente a sostener todo lo que, concretamente, defiende y promueve esos valores humanos y cristianos que deben estar en la base de todo núcleo familiar», expresa el Santo Padre, según cita la oficina de comunicación del «RnS».

La 30º Convocatoria anual del «RnS» -en la localidad italiana de Rímini, del 28 de abril al 1 de mayo- se celebra en torno a las palabras de la Anunciación a la Virgen María: «Nada es imposible para Dios» (Lucas 1, 37).

En esta ocasión, el movimiento eclesial ha previsto en el programa de la Convocatoria, este lunes, una especie de «pre-Famity Day», en preparación de la gran manifestación «Más Familia» del 12 de mayo –una cita que vivirá la ciudad de Roma, en la plaza de San Juan de Letrán-.

La razón es el impulso del gobierno italiano a un proyecto de ley centrado en el reconocimiento de las uniones «de hecho» homosexuales y heterosexuales.

En respuesta, el Manifiesto «Más Familia» -en torno al cual se convoca la manifestación del 12 de mayo para todos, laicos y católicos, creyentes o no creyentes- subraya la necesidad de políticas públicas de promoción de la familia (fundada en el matrimonio, unión estable de un hombre y de una mujer, abierta a la acogida de los hijos) y expresa un juicio contrario a la equiparación de otras formas de convivencia al matrimonio.

Promueve el «Family Day» el «Forum de las Asociaciones Familiares» (www.forumfamiglie.org ), entre las que se cuenta el «RnS».

El «RnS» ( www.rns-italia.it) es una de las realidades de la Renovación Carismática Católica (RCC); ésta surgió cuando, en 1967, algunos estudiantes de la Universidad estadounidense de Duquesne (Pittsburg, Pennsylvania) participaron en un retiro durante el cual experimentaron la efusión del Espíritu Santo y la manifestación de algunos dones carismáticos. Desde entonces, la RCC se ha difundido rápidamente por todo el mundo.

En conjunto, la Renovación Carismática es una corriente de gracia que ha tocado transversalmente las Iglesias cristianas históricas (católica-protestante-ortodoxa) y que incluye a cerca de 600 millones de cristianos en todo el mundo. De estos, más de 120 millones son católicos; cuentan con un Consejo Internacional ( ICCRS – «International Catholic Charismatic Renewal Services») reconocido por el Pontificio Consejo para los Laicos.

A los muchos ponentes y testimonios de la Convocatoria del «RnS» se ha sumado, este lunes en Rimini, Patti Gallagher Mansfield (esposa, madre y abuela), presente hace cuarenta años entre aquellos jóvenes de Pittsburg.

Recordó aquella efusión del Espíritu: «Me sentí inmersa en el amor de Dios; un amor totalmente inmerecido y gratuito. Me dije que si podía tener esta experiencia, cualquiera la podía tener en el mundo».

«El milagro» -dijo a la asamblea- es que aquella vivencia, «experimentada por un pequeño grupo de estudiantes, pasó a través de nosotros a la Iglesia universal. Y hoy, en el 40º aniversario de Duquesne, Dios nos pide que le amemos y amemos a las almas».

Oración y evangelización, por lo tanto: «He aquí mi llamada. He aquí vuestra llamada; he aquí la llamada de todo el pueblo de Dios», recalcó.