El Papa acepta la renuncia de un obispo irlandés

Monseñor John Magee, obispo de Cloyne

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 24 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI ha aceptado formalmente la renuncia al gobierno pastoral del obispo de la diócesis irlandesa de Cloyne, monseñor John Magee, según informó hoy la Santa Sede. El obispo dimisionario está, desde el año pasado, siendo investigado por posible encubrimiento de casos de abuso sucedidos en su diócesis.

Monseñor Magee había anunciado el pasado 7 de marzo de 2009, en una declaración leída en la catedral de St. Colman (Cobh, Irlanda) que el Papa había nombrado como administrador diocesano a monseñor Dermott Clifford, arzobispo de Cashel and Emly.

Este nombramiento, aclaraba el obispo de Cloyne, se produjo a petición suya, para poder colaborar con la comisión que investiga los casos de abusos a menores.

En la diócesis de Cloyne se habían producido casos de abusos a menores por parte de al menos dos sacerdotes católicos, sin que el obispo procediese a investigarlos.

El 7 de enero de 2009, el Gobierno había pedido a la Comisión de Investigación que estudia los casos de abusos en la archidiócesis de Dublín, que extendiera sus pesquisas a la diócesis de Cloyne.

En su declaración pública, dos meses después, monseñor Magee afirmó su disposición a colaborar con la investigación y añadió que, dado que esta tarea requería todo su tiempo, él mismo había pedido a la Santa Sede apartarse del gobierno normal de la diócesis.

Monseñor Magee era obispo de Cloyne desde marzo de 1987. Anteriormente había sido secretario papal, tanto de Pablo VI y Juan Pablo I como de Juan Pablo II.

Se trata de la primera renuncia formal tras la publicación de la Carta de Benedicto XVI, el pasado 20 de marzo, sobre los abusos a menores producidos en Irlanda.

En ella, el Papa, dirigiéndose a los obispos, reconocía que por parte de éstos “se cometieron graves errores de juicio y hubo fallos de dirección”, y les pedía “seguir cooperando con las autoridades civiles en el ámbito de su competencia”.

La renuncia se ha producido acogiéndose al canon 401, 2 del Código de Derecho Canónico: “Se ruega encarecidamente al Obispo diocesano que presente la renuncia de su oficio si por enfermedad u otra causa grave quedase disminuida su capacidad para desempeñarlo”.