El Papa agradece a los agentes de seguridad de Italia que ayudan al Vaticano

Francisco les desea que sea una oportunidad para crecer en la fe, 'el tesoro más precioso' para sus familias e hijos

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 547 hits

El Santo Padre ha recibido esta mañana a los dirigentes y agentes de la Inspección de Seguridad Pública del Vaticano para transmitirles sus felicitaciones por el nuevo año. Se trata de un organismo de la Policía de Estado italiana que se ocupa de la protección del Pontífice durante sus visitas en territorio italiano y de la vigilancia de la Plaza de San Pedro, de acuerdo con las autoridades de la Santa Sede.

Francisco ha aprovechado el encuentro para expresar su gratitud por el servicio que realizan, especialmente el que desarrollan en la plaza de San Pedro, "con  el frío, el calor, la lluvia, el viento, siempre... ¡Esto cuenta mucho!"

Y les ha deseado que el período transcurrido al servicio del Vaticano represente “una oportunidad para crecer en la fe. La fe es el tesoro más precioso que las familias les han confiado y que están llamados a transmitir a sus hijos. Es importante volver a descubrir el mensaje del Evangelio y acogerlo con profundidad en la conciencia propia y en las cosas concretas de la vida diaria, atestiguando con valor el amor de Dios en todos los ambientes, incluido el trabajo”.

Francisco ha reconocido que "todos somos conscientes de las necesidades de trabajar siempre para que sea tutelada la peculiaridad de este lugar singular, preservando el carácter de espacio sagrado y universal". Y para esto - ha afirmado el Papa - "se requiere una vigilancia discreta pero atenta". Además ha comentado que de hecho, en la plaza de San Pedro la gente "está serena, se mueve tranquila, hay un sentido de paz. Y esto también gracias a vosotros, que vigiláis sobre el orden público".

Francisco ha dedicado un pensamiento especial por su compromiso durante los momentos de mayor afluencia de fieles, que vienen de todo el mundo "para ver al Papa, para rezar cerca de la tumba de san Pedro y de la de sus sucesores, especialmente de Juan XXIII y Juan Pablo II".

"El trabajo que desarrollan - ha señalado Francisco - requiere preparación técnica y profesional, cuidada supervisión conjunta, con amabilidad y dedicación. Los peregrinos y turistas, como todos lo que trabajan en las distintas oficinas de la Santa Sede, saben que pueden contar con vuestra cordial asistencia".

El Santo Padre también ha mencionado la eficaz actividad de los agentes durante los días que precedieron al Cónclave tras la renuncia de Benedicto XVI y ha querido renovar su agradecimiento y el de sus colaboradores a todos los que en aquellas circunstancias “brindaron su aportación para que todo se desarrollase con orden y tranquilidad”.

Finalmente les ha encomendado a la protección de la Virgen María y les ha pedido que recen por él.