El Papa alienta la formación en Derecho Matrimonial Canónico orientada al servicio

Anima a los participantes de un curso de actualización en esta disciplina

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 19 septiembre 2007 (ZENIT.org).- Al término de la audiencia general de este miércoles, en su saludo a los participantes de un curso de actualización en Derecho Matrimonial y Procesal Canónico, el Papa les ha exhortado a aprovechar esta «preciosa ocasión de formación jurídica para poder ofrecer a las propias diócesis y comunidades un servicio cualificado y diligente».



Se trata de la tercera edición de esta iniciativa formativa a cargo de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (PUSC, www.pusc.it); se celebra en Roma del 17 al 21 de septiembre.

Este año centra su motivación en las palabras del Papa en su discurso a la Rota Romana (el 28 de enero de 2006), en las que se subraya el sentido del proceso canónico de nulidad matrimonial esencialmente como «un instrumento para comprobar la verdad sobre el vínculo conyugal».

«Su objeto constitutivo no es por lo tanto complicar inútilmente la vida a los fieles ni mucho menos exacerbar el conflicto, sino sólo hacer un servicio a la verdad», recalcaba el Santo Padre en tal ocasión.

Teniendo presente la centralidad del matrimonio y de la familia en la vida de la Iglesia, y la importancia de la adecuada investigación de la verdad en las causas de nulidad del matrimonio, el citado ateneo promueve este curso de actualización para cuantos trabajan en este ámbito en los tribunales eclesiásticos, ya sean jueces, defensores del vínculo, abogados, etcétera.

Con un planteamiento teórico-práctico, las jornadas formativas se orientan a presentar los desarrollos doctrinales y jurisprudenciales relativos a algunos temas de derecho sustantivo y de derecho procesal que se presentan frecuentemente ante los tribunales eclesiásticos y cuyas novedades o complejidad aconsejan su profundización.

Las sesiones están abordando cuestiones en torno a la validez del consentimiento, la preparación al matrimonio y la prevención de la nulidad, la relación entre fe y matrimonio, la capacidad de auto-donación, así como la capacidad matrimonial en relación con trastornos de la personalidad, entre otras.