El papa definió los temas de las próximas JMJ, hasta Cracovia 2016

Las bienaventuranzas como el centro de la vida será el tema de los tres próximos encuentros

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 2603 hits

 El Santo Padre Francisco ha establecido los temas de las próximas tres ediciones de la Jornada Mundial de la Juventud, que marcarán las etapas del camino de preparación espiritual que en el transcurso de tres años llevará a la celebración internacional con el Sucesor de Pedro prevista en Cracovia (Polonia) en el mes de julio de 2016.

Lo informó este jueves la Oficina de Prensa del Vaticano y precisó que los mismos serán: 

XXIX Jornada Mundial de la Juventud, 2014 
"Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos" (Mt 5,3)

XXX Jornada Mundial de la Juventud, 2015 
"Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios" (Mt 5,8)

XXXI Jornada Mundial de la Juventud, 2016 (Cracovia) 
"Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia" (Mt 5,7)

Los tres temas están tomados de las Bienaventuranzas evangélicas. La JMJ se realiza el domingo de ramos de cada año en todas las diócesis y cada tres años es el encuentro internacional en una capital. Las últimas fueron en París, Roma, Toronto, Colonia, Sídney, Madrid y Río de Janeiro.

Son ya varias las ocasiones en las que Francisco ha hablado de las bienaventuranzas como programa de vida. Durante la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro, el papa Francisco reunido con los jóvenes argentinos en la Catedral, les invitó 'de todo corazón' a que leyeran las bienaventuranzas, porque 'les hará bien'. Y lo recordó en su cuenta de twitter el día 21 de agosto: "Un inmejorable programa de vida para todos: Las Bienaventuranzas y Mateo 25".

Asimismo, reflexionando sobre ellas en la homilía de Santa Marta el día 10 de junio afirmó que "cuando estamos abiertos al Espíritu del Señor, podemos entender la "nueva ley que el Señor nos trae: las Bienaventuranzas", de las que habla el evangelio de hoy. Estas bienaventuranzas, añadió, "solo se entienden si uno tiene un corazón abierto, se entienden mediante el consuelo del Espíritu Santo", mientras que "no se pueden entender solo con la inteligencia humana".