El Papa desea abrir pronto los archivos vaticanos sobre la Shoah

El rabino Skorka: Bergoglio quiere hacer luz sobre el tema y Pio XII. Padre Lombardi: "Ninguna novedad, el Vaticano trabaja para volverlos consultables

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Salvatore Cernuzio | 1247 hits

Se ha abierto una ventana sobre un asunto vaticano que ha permanecido suspendido en el tiempo: la labor de la Iglesia durante la tragedia de la Shoah. Es una noticia reciente que el Papa haya decidido abrir lo antes posible los archivos secretos de la Santa Sede relativos al periodo del holocausto, para aclarar cómo se comportó la Iglesia en ese periodo de oscuridad y, sobre todo, de que forma actuó el papa Pío XII. Un tema que se encuentra en el centro de un intenso debate entre críticos e históricos durante décadas.

El rabino Abraham Skorka ha revelado a la revista Sunday Times las intenciones del Santo Padre, después de haberse reunido con el Pontífice el pasado viernes. "Creo que abrirá los archivos, la cuestión es muy delicada y debemos continuar analizándola", dijo.

A pesar de que las declaraciones del rabino han capturado la atención de la prensa internacional, en realidad no revela mucho de nuevo, considerando que hace más de seis años que el Vaticano trabaja para que estén disponibles esos miles de documentos, los que antes deben ser debidamente clasificados para volverlos consultables. "Me parece que no hay ninguna novedad particular", ha explicado el director de la Sala de Prensa vaticana, padre Federico Lombardi. "La orientación a la apertura de los archivos secretos vaticano, poco a poco, y de las diferentes fuentes relacionadas al pontificado de Pío XII todavía cerrados, es una orientación seguida durante décadas por la Santa Sede y varias veces confirmada".

"La apertura - ha precisado Lombardi - requiere sin embargo, tiempo técnicos para el trabajo de ordenación de los documentos, antes de permitir su consulta".

Por otro lado,  es necesario tener en cuenta que se trata de 16 millones de folios, más de 15 mil sobres, 2.500 registros, procedentes de diferentes fuentes: Secretaría de Estado, Congregaciones de la Curia Romana y nunciaturas. "Los archivos deberían ser abiertos una vez que, completada la ordenación, sean efectivamente consultables", ha concluido el portavoz.

La decisión de Francisco parece ser la enésima señal de la voluntad de dar de nuevo a la Iglesia una imagen totalmente transparente. Ya de cardenal había expresado el deseo de aclarar las zonas de sombra de este asunto doloroso. En el libro del 2010 "El cielo y la tierra", realizado a cuatro manos precisamente con el rabino Skorka, el arzobispo de Buenos Aires escribía: "Lo que usted dice sobre los archivos vaticanos de la Shoah me parece absolutamente correcto. Es justo que se abran los archivos y se aclare todo. Que se descubra si se habría podido hacer algo y hasta que punto. Y si nos hemos equivocado en algo deberíamos decir: 'Nos hemos equivocado en esto'. No debemos tener miedo de hacerlo".

"El objetivo -proseguía Bergoglio- debe ser la verdad. Si iniciamos a ocultar la verdad negamos la Biblia. Es necesario conocer la verdad y abrir esos archivos. Sería necesario leer qué hay escrito... Entender si se trató de un error de visión o qué sucedió realmente. No poseo datos concreto. Hasta ahora las argumentaciones que he escuchado a favor de Pío XII me han parecido fuertes, pero debo admitir que no se han examinado todo los archivos". El entonces cardenal se refería naturalmente a esa parte de los archivos -como decía el padre Lombardi- están todavía siendo ordenados y que, precisamente por esto, podrían generar ulteriores confusiones. En cualquier caso, según Bergoglio, la Iglesia, "no debe tener miedo de la verdad, que es el único fin".

Haciendo referencia a las declaraciones de Skorka, la urgencia del Pontífice de reabrir el caso, se debe al hecho de que el papa quisiera publicar los documentos reservados para dar vía libre al proceso de canonización de Pacelli, evitando polémicas inútiles sobre su posición en los años de la "solución final" nazi. Como en el 2009, cuando el reconocimiento de las "virtudes heroicas" de Pío XII fue una mecha que hizo explotar duras críticas sobre su inobservancia y su "silencio" durante la Shoah. De hecho, el Yad Vashem (el museo del holocausto de Jerusalén) juzgó de "deplorable" que se reconocieran tales "virtudes" antes de la publicación de "todos los documentos".

Pero la discusión avanza de año en año: por un lado, está quien acusa a Pío XII de haber hecho poco o nada por contrarrestar a Alemania nazi y su plan de aniquilación de la población hebrea, y de no haber impedido la deportación de los judíos romanos, el 16 de octubre de 1943. Por otro lado, está quien defiende al Pontífice -no se puede no citar al respecto el trabajo realizado por sor Margherita Marchione- y recuerda como, por recomendación del Vaticano, iglesias y conventos salvaron miles de vidas, escondiendo y asistiendo en sus estructuras mujeres, hombres, familias, ancianos y niños judíos que huían del Tercer Reich.

El examen final querido por Francisco probablemente decretará cual de estos dos bandos tiene razón. Según estudiosos e insiders vaticanos no se añadirá mucho a la ya amplia "síntesis" publicada en doce volúmenes en 1956, con el título Actes et documents du Saint Siège relatifs à la Seconde guerre mondiale. Mientras tanto, todo debería suceder antes del viaje del Papa a Tierra Santa, en programa del 24 al 26 de mayo, durante el cual visitará precisamente el Yad Vashem. Se espera por tanto que tenga "los papeles en regla" para pronunciar una palabra de arrepentimiento o aplaudir la acción de la Santa Sede durante aquellos años de atrocidades.

Traducido del italiano por Rocío Lancho García