El Papa en la sinagoga de Roma: un paso adelante para el diálogo

Monseñor Paglia: este paso llevará a una colaboración "todavía más evidente"

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ROMA, 15 de enero de 2010 (ZENIT.org) La primera sinagoga en ser visitada por un Papa se prepara para recibir por segunda vez a otro, Benedicto XVI, el próximo domingo.

Es la cuarta vez en la historia de la Iglesia que un pontífice visita un templo judío (la primera vez fue con Juan Pablo II a la Sinagoga de Roma, en abril de 1986) y la tercera en el papado de Benedicto XVI, quien visitó también la Sinagoga de Colonia (Alemania) en agosto de 2005 y la del Park East en Nueva York durante su viaje a los Estados Unidos en abril de 2008.

Esta visita fue anunciada el pasado 17 de septiembre en un comunicado que el Santo Padre envió a Riccardo Di Segni, gran rabino de Roma. El Papa quiere conmemorar así el inicio de las fiestas religiosas de Yom Kippur y Sukkot.

“Mientras espero que estas fiestas sean motivo de común y santa alegría, invoco copiosas bendiciones del Eterno para todos los judíos, y un constante aliento en el compromiso adoptado para promover la justicia, la concordia y la paz”, expresó el Papa.

Por su parte el jefe de la sinagoga manifestó su gratitud por este mensaje, señalándolo como “significativo e importante”.

Raíces comunes

La visita se da también en el contexto de las celebraciones de la XXI Jornada Mundial para la profundización del diálogo entre católicos y judíos que se celebra justo este domingo.

La jornada de diálogo entre ambas religiones pretende profundizar en los diez mandamientos que unen a ambos credos, tal como lo señaló el Santo Padre en su visita a la sinagoga de Colonia en Alemania, en el año 2005.

“El Papa se refirió al patrimonio espiritual de los Diez Mandamientos, que unen a los judíos y cristianos en volver a proponer la unicidad de Dios, y su ley, inscrita en los corazones de los hombres, creados precisamente a su imagen y semejanza”, aseguró monseñor Vincenzo Paglia, presidente de la comisión ecumenismo y diálogo de la Conferencia Episcopal Italiana, a Radio Vaticano.

Pero la insistencia en el diálogo interreligioso por parte del Papa Benedicto XVI no es algo nuevo: durante una intervención en el año 2000, el entonces cardenal Ratzinger subrayaba que, para los cristianos, la fe testimoniada en la Biblia de los judíos no es una religión diferente, sino que resulta el fundamento de la propia fe.

Comunidad judía romana

Así pues, este domingo el Papa será recibido por el Gran Rabino de Roma, Riccardo Di Segni, nacido en la capital italiana el 13 de noviembre de 1949.

Di Segni es además médico radiólogo en el hospital San Juan de Roma. En 1973 obtuvo el título de Rabino en el Colegio Rabinico Italiano.

El 16 de enero de 2006 Di Segni, junto con otras autoridades de la comunidad judía de Roma, fueron recibidos en la Santa Sede por Benedicto XVI.

La comunidad judía en Roma, que se consolidó en el año 70 antes de Cristo, es la más antigua de Occidente. Desde ese entonces hasta ahora, el barrio judío se encuentra en pleno corazón de Roma, cerca a Largo Argentina, entre el Corso Vittorio Emmanuele y el Lungotevere.

Para monseñor Paglia, la segunda visita de un pontífice a esta sinagoga “lleva a un paso más, a una colaboración todavía más evidente de estas dos religiones”.

El prelado calificó la amistad entre judíos y cristianos como “intensa” y dijo que se trata de “una especie de obligación teológica” debido a que “la fraternidad entre estos dos pueblos es parte integrante de sus respectivos credos”.

“El patrimonio espiritual judeocristiano no es sólo un lazo fuerte entre nosotros. Es también una fuerza que impulsa al encuentro con otras religiones y, yo diría que también para la promoción de la cultura, en particular de la occidental”, insistió monseñor Paglia.

Por Carmen Elena Villa