El Papa envía su bendición a la nueva iglesia católica en Kazan

La construcción del templo ha sido posible por el apoyo de las autoridades musulmanas

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KAZAN, jueves 28 de agosto de 2008 (ZENIT.org) El cardenal decano Angelo Sodano se encuentra en estos momentos en la ciudad rusa de Kazan, en la República de Tartaristán, donde mañana presidirá la dedicación de la Iglesia católica de la Exaltación de la Cruz. Estarán presentes, entre otros, el nuncio apostólico de Rusia, monseñor Mennini.



El decano del colegio cardenalicio trae la bendición del Papa Benedicto XVI a la nueva iglesia, así como el saludo a la ciudad de Kazan, de mayoría musulmana, cuyas autoridades han hecho posible este acontecimiento, cediendo el terreno y ayudando a la construcción del templo.



En declaraciones a Radio Vaticano, el purpurado destacó la importancia de esta nueva iglesia, tanto para la pequeña comunidad católica de esta ciudad, como para el diálogo interreligioso.



Hasta ahora, la pequeña comunidad católica de Kazan, compuesta por alrededor de 300 fieles, no tenía un lugar de culto propio, y celebraba la Misa en la capilla del cementerio.



El cardenal explicó que es “un momento de fiesta” para toda la ciudad. En la inauguración estarán presentes el alcalde de Kazan y el presidente de la República de Tartaristán, quien hará entrega mañana de las llaves de la nueva iglesia al enviado del Papa.



Kazan es un lugar especialmente querido para la tradición ortodoxa, en el que celebra la aparición de la Virgen en el año 1579. Esta aparición está ligada al icono de la “Madre de Dios” de Kazan, que desapareció durante la revolución rusa.



En su lugar, en la catedral ortodoxa, hoy se venera una reproducción del siglo XVII, que pertenecía a la Santa Sede y que en el año 2004, el Papa Juan Pablo II donó a la Iglesia ortodoxa rusa. El 21 de julio del año 2005, en una solemne ceremonia, el mismo patriarca Alejo II devolvió el icono a la ciudad.



El cardenal Sodano, anterior Secretario de Estado de la Santa Sede, expresó también su personal satisfacción por poder estar presente en la inauguración de mañana.



“Siempre he estado pendiente del renacimiento de la Iglesia en Rusia”, explica. “Al principio de mi trabajo en la Secretaría de Estado, yo era también presidente de la Comisión Pontificia para Rusia, y he conocido de primera mano todo este progreso, y por eso he querido venir”, explicó.



El purpurado se acercó ayer a rezar al santuario ortodoxo de Nuestra Señora de Kazán, y luego visitó el monasterio ortodoxo del Arcángel Rafael. “Nos hemos abrazado en el nombre de María. En el nombre de María está el mejor ecumenismo, el ecumenismo espiritual que nos une a todos”, añade.



Respecto al conflicto en la cercana Osetia, el cardenal Sodano afirmó que se ha rezado todos estos días en Kazán por la resolución pacífica del conflicto.



“La bandera de Juan Pablo II, la bandera del papa actual, Benedicto XVI, es la bandera del diálogo recíproco, la bandera de la paz, porque somos miembros de una misma familia y debemos entendernos y colaborar”, añade.