El Papa erige un instituto religioso para las monjas de Lerma y La Aguilera

"Iesu communio" confirma a las hermanas en la intensa vida suscitada en los dos monasterios

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BURGOS, viernes 10 de diciembre de 2010 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha aprobado un nuevo instituto religioso femenino llamado Iesu communio para la forma propia de vida de la comunidad de monjas de Lerma y La Aguilera, de la provincia española de Burgos.

La numerosa comunidad de hermanas del monasterio de Lerma, la mayoría de ellas jóvenes, expresó su alegría y agradecimiento a Dios a través de un comunicado publicado este viernes.

“La aprobación que ahora se nos comunica contiene la gozosa novedad y la fuerte responsabilidad de confirmarnos en la vida que Dios había suscitado entre nosotras desde hace tiempo”, indicaron las hermanas de Lerma-La Aguilera, hasta ahora clarisas.

La decisión de erigir el nuevo instituto religioso se ha producido tras el estudio, por los organismos competentes de la Curia romana, de una documentación presentada a través del arzobispo de Burgos, monseñor Francisco Gil Hellín.

Esta documentación había sido presentada a Roma como respuesta a la petición por la que la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada había animado a la comunidad, en 2009, a procurar definir con claridad la forma de vida a la que se sentía llamada por Dios.

Ese año residían en el monasterio de la Ascensión del Señor, en la localidad de Lerma, 130 hermanas, de las cuales cerca de 60 en formación inicial.

Dado el elevado número de hermanas, la comunidad solicitó a la Congregación para los Institutos de vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica poder contar con dos casas distintas -La Aguilera y Lerma- manteniéndose como una única comunicad.

La solicitud fue aceptada, al tiempo que Roma destacaba la conveniencia de proyectar una solución que entrara dentro de la norma.

Recientemente, monseñor Gil Hellín recibió la comunicación oral de la decisión pontificia de erigir un nuevo instituto religioso para esa floreciente comunidad, decisión que transmitió a las hermanas inmediatamente.

Tras conocerla, la comunidad destacó que Jesús “es el protagonista de todo y en Él confiamos para que lleve a buen término la vida que ha comenzado”, y recordaron: “¡Somos gracias a Cristo y a la Iglesia!”.