El Papa estará en la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria

Se celebrará en noviembre en la sede de la FAO en Roma

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CIUDAD DEL VATICANO, martes 13 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria que se celebrará en noviembre en Roma en el contexto de la 36ª Conferencia general de la FAO contará con la presencia del Papa.

“El Santo Padre Benedicto XVI viajará a la sede de la FAO (Roma) con ocasión de la apertura de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria”, informa un comunicado publicado este martes por la Oficina de Información de la Santa Sede.

La Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria tiene como objetivo acordar unas medidas básicas para afrontar la situación de inseguridad alimentaria mundial, que se ha agravado con la crisis económica.

Se celebrará en Roma, del 16 al 18 de noviembre, a propuesta de Jacques Diouf, director general del organismo de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación, la FAO.

Él mismo afirmó, al anunciar la celebración de este encuentro: “Esta crisis silenciosa del hambre, que afecta a uno de cada seis seres humanos, supone un serio riesgo para la paz y la seguridad mundiales; necesitamos crear con urgencia un amplio consenso para la erradicación rápida y completa del hambre en el mundo”.

El número de personas que pasan hambre ha llegado este año a los mil millones, según la FAO.

Los elevados precios de los alimentos en los países en vías de desarrollo se mantienen, por lo que el número de hambrientos ha estado aumentando en los últimos años.

La Santa Sede ha confirmado la presencia del Papa en la apertura de la Cumbre, el 16 de noviembre en la sede de la FAO en Roma, después de la intervención del director general de la FAO en el Sínodo de África, este lunes por la tarde.

Diouf habló sobre África, sus riquezas y sus necesidades, y explicó a los padres sinodales los esfuerzos que está realizando la FAO para garantizar la seguridad alimentaria.

“La seguridad alimentaria es indispensable para la reducción de la pobreza, la educación de los niños, la salud de la población y la seguridad del mundo, pero también para un crecimiento económico duradero -afirmó-. Ésta condiciona la estabilidad y la seguridad del mundo”.

Sobre el hambre y la malnutrición en el mundo, Diouf declaró que “la situación actual es aún más preocupante que en 1996”.

“La inseguridad ha aumentado en todo el mundo durante los últimos tres años debido a la crisis mundial de 2007 y 2008, impulsada por los precios de los alimentos y exacerbada por la crisis financiera y económica que aflige al mundo desde hace más de un año”, dijo.

Y añadió: “Por primera vez en la historia de la humanidad, el número de personas que padecen hambre ha llegado a los mil millones, el 15% de la población mundial”.

[Por Patricia Navas]