El Papa exige acabar con el escándalo de los niños-soldado

El Vaticano organiza en la ONU un Simposio sobre el argumento

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CIUDAD DEL VATICANO, 3 junio 2001 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha exigido la movilización de la comunidad internacional para que de una vez por todas se acabe con el escándalo de los niños-soldado, reclutados todavía hoy en unos cincuenta países.



Al concluir la eucaristía de Pentecostés, ante los restos mortales de Juan XXIII, el Papa Wojtyla quiso recordar poco antes del mediodía de este domingo a «todos esos jóvenes que son víctimas de la violencia absurda que tiene lugar, por desgracia, en varios países, como lo testimonian las noticias llegadas, en días pasados, desde Tierra Santa».

«Quiero hacer un recuerdo especial de los niños involucrados en los conflictos armados --continuó diciendo el pontífice--. En unos cincuenta países, muchos menores de edad viven en medio de conflictos o en situaciones de post-conflicto. Son víctimas del reclutamiento forzado y de abusos de todo tipo; no pueden ir a la escuela, están separados de su padres o sometidos a violencias físicas y psicológicas».

«Invito a la comunidad internacional a aumentar los esfuerzos para proteger y rehabilitar a cuantos viven en una situación tan dramática --concluyó--. Que los niños, futuro y esperanza de la humanidad, puedan finalmente crecer alejados del flagelo de la guerra y de toda forma de violencia».

Para exigir el compromiso de la comunidad internacional ante este desafío, la Misión permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, dirigida por el arzobispo Renato Martino, y la Oficina del Subsecretario General de la ONU para los Niños y los Conflictos Armados, han organizado para el próximo 5 de junio un Simposio que tendrá por tema «Los niños en los conflictos armados: una responsabilidad de todos».

El Simposio ofrecerá testimonios de muchos niños que han sido reclutados por ejércitos o por la guerrilla. Según la Misión vaticana ante la ONU en los años noventa más de 20 millones de niños han sido asesinados, heridos u obligados a huir a causa de la guerra.