El Papa exige paz para África

Pide liberar a los misioneros secuestrados y recuerda a los asesinados

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CIUDAD DEL VATICANO, 3 oct (ZENIT.org).- Juan Pablo II manifestó esta mañana, durante la audiencia general del miércoles, en la que participaron unos 36 mil peregrinos en la plaza de San Pedro, su dolor por las «preocupantes noticias» que vienen de varios países africanos.



Desde hace unas semanas tienen lugar sangrientos ataques en Guinea Conakry contra la población local y contra los refugiados de Liberia y de Sierra Leona. El sábado pasado, un ataque «rebelde» provocó una decena de muertos en la localidad guineana de Farmoreya, cerca de la frontera con Sierra Leona, según fuentes oficiales de Guinea Conakry.

La presidencia guineana ha calificado los combates «de una inusitada violencia» y ha anunciado que el Ejército se encarga, en estos momentos, de restablecer el orden. El último ataque rebelde dejó sesenta muertos en N´delenou, cerca de la frontera con Liberia, según fuentes policiales guineanas.

«Pido en nombre de Dios que se acabe con tanta violencia y que se respeten los derechos de todos, en particular, de los refugiados, que ya viven en condiciones precarias», exclamó el Papa.

El pontífice hizo también «un sentido llamamiento para que sean liberados los dos misioneros Javerianos (Xaverian Missionaries), el padre Franco Manganello y el padre Victor Mosele, en la misión de Pamalap, el 6 de septiembre pasado, en la región de Forecariach» (Guinea).

Por último, el Papa expresó su «dolor y oración» por el asesinato de dos «servidores del Evangelio, brutalmente asesinados en los últimos días, el padre Raffaele di Bari, Comboniano, en Uganda (cf. «Uganda: El Ejército de Resistencia del Señor asesina a un misionero», y el señor Antornio Bargiggia, misionero laico de los Hermanos de los Pobres, en Burundi» (cf. «Burundi: Asesinado un misionero laico católico»).

«Que el Señor acoja en su paz a estos fieles servidores suyos, caídos en el cumplimiento del "mandamiento más grande": el del amor», concluyó el obispo de Roma.

La Iglesia considera tradicionalmente el mes de octubre como el mes misionero. Comienza, el día 1 con la patrona de las misiones, santa Teresita del Niño Jesús, y a finales de mes tiene lugar el Domund (Domingo mundial de las misiones).