El Papa felicita a un sacerdote de 90 años por su labor en varias parroquias

El sacerdote español D. Ricardo Bárcena lleva 62 años al frente de un numeroso grupo de parroquias de la montaña cántabra

Roma, (Zenit.org) Redacción | 1056 hits

Ricardo Bárcena Bárcena, un sacerdote español de casi 90 años que atiende varias parroquias de montaña, el sábado pasado se presentó llorando frente a sus feligreses en el pórtico de la iglesia de Miera. El sacerdote contó a los presentes que acababa de recibir una carta del papa Francisco escrita de su puño y letra.

En ella, "el Santo Padre le felicitaba por continuar, a pesar de sus casi noventa años, al frente de un numeroso grupo de parroquias repartidas en un área abrupta y empinada de la geografía de la Diócesis de Santander donde existen varios pueblecitos diseminados y con pocos vecinos", explica la nota difundida por la diócesis de Santander.

En la carta, el papa Francisco le comunicaba al padre Ricardo Bárcena que había sabido que llevaba 62 años al frente de las parroquias de Miera, Mirones, San Roque de Río Miera, Valdició y Calseca. "Un testimonio como el suyo, me fortalece en la fe y en el amor a la Iglesia. Gracias de corazón”, indica el Papa en la carta.

"Con sacerdotes como usted -continua Francisco-, que a los 90 años sigue diciéndole a Jesús que es su 'niño pequeño' y que lleva sobre los hombros varias parroquias, me hace sentir que la iglesia es joven". Finalmente, el Pontífice le pide "que rece y que haga rezar por mí. Y que Jesús le bendiga y la Virgen Santa le cuide".

Fue un grupo de fieles, junto al diácono permanente que presta apoyo en una parroquia local, Gervasio Portilla, quienes animaron a D. Ricardo a que escribiera una carta al papa Francisco y le contara, a modo de testimonio, "que a pesar de sus casi 90 años, sigue manteniendo el entusiasmo pastoral y las ganas de continuar sirviendo a las gentes de estos pueblos con su ministerio".

Y así, el sacerdote decidió escribir la carta en la que contaba que desde el principio "me enseñaron a ser un cura de pueblo" y a querer a su Virgen de Miera, "contagiándome así el cariño". D. Ricardo también le contaba a Francisco que continua sirviendo a sus parroquias "con mis casi 90 años, con limitaciones de mi carnet de conducir y de mis facultades físicas". Finalmente, le pedía al Santo Padre "su bendición, y que le diga a Jesús que fui, soy y seré su niño pequeño, y que necesito de su ayuda".

Por su parte, el obispo de Santander, monseñor Vicente Jiménez Zamora, al conocer la noticia de la carta del Papa, "se alegró profundamente" y llamó por teléfono a D. Ricardo "para felicitarle y acompañarle en su gozo". Del mismo modo la alegría ha sido compartida por los sacerdotes del arciprestazgo de Ntra. Sra. La Virgen de Miera que le han dado la enhorabuena.