El papa Francisco hace un donativo a las víctimas del terremoto de Sichuan

A través del Consejo Pontificio Cor Unum

Roma, (Zenit.org) Redacción | 853 hits

El pasado 16 de mayo, durante una visita a Hong Kong con motivo del sexagésimo aniversario de la fundación de Caritas local, el cardenal Robert Sarah, presidente del Consejo Pontificio Cor Unum, anunció que el papa Francisco iba a donar una suma de 30.000 dólares a las víctimas del terremoto que azotó el distrito de Lushan, en Sichuan, el pasado 20 de abril, donde hubo unos 200 muertos.

Según informa la agencia Eglises d'Asie, en el Sunday Examiner, el semanario de lengua inglesa de la diócesis católica de Hong Kong, el cardenal Sarah explicó que al día siguiente de la sacudida sísmica, el papa les había enviado un mensaje de solidaridad a las personas afectadas por la catástrofe y que, algunas semanas más tarde, este donativo era una manera a la vez de testimoniar su dolor por las víctimas y sus familiares y de su deseo de ayudar a los supervivientes.

El cardenal guineano recordó que las donaciones concedidas a través de este Consejo pontificio, no provenían de una "agencia" como una ONG sino que era un regalo muy directo del papa en persona. Agregó que si bien el importe de la donación no era en si misma una suma considerable, era sin embargo "significativa" y podría ser distribuida "eficazmente" en la zona siniestrada, a través de una red de parroquias o por medio de "pequeñas agencias de ayuda católicas". "La ayuda no es solo material; debe incluir una dimensión de catequesis de la caridad, que es un testimonio concreto del amor cristiano para con todos", explicó el cardenal.

La ayuda del papa Francisco a las víctimas del terremoto del 20 de abril de 2013 recuerda una donación similar hecha a través de Cor Unum por Benedicto XVI, tras el terremoto mortífero del 12 de mayo de 2008, en el que hubo 88.000 muertos y desaparecidos en esta misma provincia de Sichuan. En aquel momento, la donación del santo padre permitió la reconstrucción del jardín de infancia de Lantian, del distrito de Beichuan, no lejos del epicentro. Llegó al mismo lugar a través de Jinde Charities, la principal organización benéfica católica de China popular.

Esta donación ha sido anunciada a pesar de prevalecer aún un clima tenso entre China y la Santa Sede. Pocos días después, el 22 de mayo en Roma, el papa Francisco aprovechó la ocasión ofrecida por la jornada de oración por la Iglesia en China, celebrada cada 24 de mayo desde su institución por el papa Benedicto XVI en el 2007. Confirmando a los católicos de China en su fe, el Santo Padre oró para que "los compromisos difíciles tengan un mayor precio a los ojos del Señor ", pidiendo la oración de la Virgen Maria para "sostenerles" y "hacer crecer el afecto y la participación de la Iglesia que en China está camino de la Iglesia universal". El 24 de mayo por la mañana, en la capilla de la residencia Santa Marta, el papa celebró la misa acompañado por monseñor Savio Hon Tai-fai, de Hong Kong, y secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, así como de una veintena de sacerdotes, seminaristas y laicos chinos presentes en Roma.  

Traducido del francés por Raquel Anillo