El papa Francisco hará reformas si bien lo fundamental es el fervor que está despertando

Consideraciones del cardenal Monterisi mostrando la basílica de san Pablo, tras la toma de posesión de la misma por el papa

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1375 hits

El domingo pasado el papa Francisco tomó posesión de la tercera de las cuatro basílicas papales, la de San Pablo Extramuros. El cardenal Francesco Monterisi explicó algunos pormenores de la basílica paulina y comentó la elección del papa argentino.

ZENIT le pidió al arcipreste algunas indicaciones sobre la historia, los monjes, la tumba de san Pablo. Y también sobre la ceremonia de toma de posesión del santo padre y el fervor que despertó. Sobre la reforma de la Curia subrayó la importancia que esta se realiza para transformarse en un instrumento lo más ágil posible en manos del papa, para que ejercite su servicio petrino, especialmente para hacer llegar a Cristo y su mensaje hasta los confines del mundo. Se dijo convencido de que el papa seguirá insistiendo en la presentación de Dios como un padre, que ama al hombre, que es misericordioso y perdona, y que está dispuesto a abrir los brazos a todos sus hijos. A continuación les presentamos la entrevista.

Eminencia, usted fue arcipreste de la basílica de San Pablo hasta hace pocos meses

--Cardenal Monterisi: Sí, fue arcipreste hasta el mes de noviembre pasado, hoy lo es el cardenal James Michael Harvey.

¿Qué nos puede contar de esta basílica de la cual el papa Francisco apenas ha tomado posesión?

--Cardenal Monterisi: Por lo que se refiere a la basílica, se sabe que desde el séptimo siglo los historiadores registran la llegada de una comunidad de benedictinos junto a la basílica de san Pablo, con un abad como responsable de la abadía y de la basílica. La actual es una hermosa comunidad, con unos 24 monjes de diversos países, incluidos algunos estudiantes y novicios. Benedicto XVI desde 2005 inició reformas e instituyó un cardenal arcipreste, como en las otras basílicas papales.

¿Recientemente se realizaron obras importantes, verdad?

--Cardenal Monterisi: Cuando el primer arcipreste Andrea Cordero de Montezemolo llegó, consideró oportuno construir un edificio en el terreno al lado derecho de la basílica, para necesidades concretas. Punto de acogida de peregrinos, bar, venta de recuerdos, etc.

Otra importante edificación en los terrenos de la basílica, terminada hace pocos meses, es un pabellón del hospital pediátrico Bambino Gesú, dando testimonio de la obra de la Iglesia hacia los más pequeños.

¿También en las excavaciones arqueológicas?

--Cardenal Monterisi: Sí, porque cuando se iniciaron las obras para el nuevo edificio encontraron ruinas, y los trabajos se interrumpieron por mas de un año, mientras al Sección Arqueológica de los Museos Vaticanos procedía a identificar las ruinas y objetos. Encontraron los restos de un monasterio presumiblemente de monjas. Se sabía que entorno al año 600, había monjas al lado de la basílica, casi como guardianas de la tumba del Apóstol de las Gentes. Existe en efecto una lápida atribuida a Gregorio Magno, que lo confirma.

¿Qué más se descubrió en las excavaciones?

--Cardenal Monterisi: Como indiqué, fue entorno al 700 cuando llegaron los primeros monjes. Con el tiempo se consolidó la abadía benedictina, afiliada a la congregación cassinense. Se entendió que tuvo su mayor esplendor hacia 800, cuando el papa Juan VIII, para quitar un poco del aislamiento del monasterio, hizo construir en el paraje un poblado que fue llamado Giovannipoli, y que después desapareció.

¿Por qué San Pablo es una de las cuatro basílicas y no otras como la Santa Cruz en Jerusalén?

--Cardenal Monterisi: Fue una elección de los papas. San Pablo fue desde siempre una basílica pontificia, construida por el emperador Constantino para el papa. Por esto junto a San Pedro, Santa María la Mayor y San Juan de Letrán son llamadas basílicas constantinianas. Esta última, construida sobre tierras que eran propiedad de Constantino.

¿Y por qué san Pablo fue sepultado aquí?

--Cardenal Monterisi: San Pablo fue martirizado en las Tres Fuentes, en la zona del Acqua Salvie. Su cadáver fue llevado al cementerio más cercano, que estaba al lado de la vía Ostiense, donde aún hoy se pueden visitar algunas pocas tumbas antiguas. Con precisos estudios históricos y científicos, se ha detectado con mucha precisión que aquí estaba la tumba de san Pablo.

¿Cómo fue esto?

--Cardenal Monterisi: La primera iglesia fue construida por Constantino entorno a 330. Partía del ábside de la actual y llegaba hasta la tumba de san Pablo. Su ingreso estaba por lo tanto sobre la vía Ostiense, de la parte contraria al actual ingreso principal. Hablamos de pocos años después de la libertad concedida al cristianismo. En aquel momento, el flujo de peregrinos a la tumba de Pablo era tal, que en 380 los tres emperadores de la época, (Teodosio, Honorio y Valentiniano) consideraron necesario construir una mucho más grande, con la dimensión de la actual.

La tumba de san Pablo fue mantenida intacta, en el mismo lugar, solamente elevada al nivel de la segunda basílica.

En el tiempo del papa san León Magno, la emperatriz Gala Placidia hizo edificar el arco sobre el altar de la tumba, hacia 440. Se atribuye al mismo León Magno la iniciativa de colocar en las paredes de la basílica, los primeros medallones con las figuras de los pontífices, comenzando por Pedro.

Después fue el incendio ¿verdad?

--Cardenal Monterisi: El incendio de 1823 no dañó el mosaico del ábside, construido entorno 1200. Los mosaicos, como los artesanos, eran de Venecia. Está representado el Cristo, los santos Pedro, Pablo, Lucas y Andrés. A los pies del Cristo está la figura, pequeña, del papa Honorio III. El incendio tampoco destruyó el arco de 440.

El papa Francisco de reciente tomó posesión como de otras basílicas. ¿Siempre es así?

--Cardenal Monterisi: Tratándose de una basílica papal es normal que exista una toma de posesión del pontífice. No recuerdo si todos los papas recientes tomaron posesión como lo hizo Francisco. Todos vienen a la fiesta de la conversión de san Pablo, el 25 de enero de cada año, en la conclusión de la Semana de Oración por la Unidad de la Iglesia. El papa emérito Benedicto XVI, además, vino a San Pablo por el Año Paulino y el 28 de junio a las vísperas, si bien debido a problemas de salud no pudo volver en los últimos dos años.

¿Qué impresión tuvo, incluso ya no como arcipreste, al ver al papa que venía a San Pablo?

--Cardenal Monterisi: He experimentado una gran emoción, también porque hace poco que terminó el cónclave que le eligió y en el que participé. Era impresionante la atención que la gente daba a las palabras del papa. El sentido de alegría y la fiesta de los fieles al ver al papa fue muy tocante. También la atención del santo padre durante toda la celebración, especialmente durante la consagración y la comunión. Desde el inicio pensé que el papa Francisco imitaba con intensidad el amor que san Pablo tenía por Cristo.

¿El carisma que más le impresiona del papa Francisco?

--Cardenal Monterisi: Mi impresión es que Francisco tiene una profundidad espiritual muy intensa, muy sentida, tiene en su corazón un gran amor por Cristo.

Subrayo también su darse a los otros, ponerse en el nivel de los otros, estar cerca de la gente en el sentido espiritual. Sus metáforas son ya conocidas, como “en la Iglesia cada pastor tienen que tener olor de oveja”, para indicar su estar en medio a la gente”.

¿Qué considera más importante, las reformas que hará el papa Francisco o el fervor que ha despertado?

--Cardenal Monterisi: La salvación de las almas es la finalidad de toda la actividad de la Iglesia. La Curia y otras instituciones son un instrumento que tiene que ser lo más ágil posible, en mano al papa y los obispos, para hacer llegar a Cristo hasta los confines del mundo.

El papa Francisco seguirá insistiendo sobre Dios que ama al hombre, que es misericordioso y perdona. Se han registrado en este período muchas conversiones de personas que encontraron una Iglesia acogedora.