El papa Francisco trabajó con la comisión sobre el IOR

Una vez obtenida la información quiere proceder a la reforma

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 975 hits

El papa Francisco recibió ayer a la comisión que instituyó para hacer una radiografía sobre el Instituto de Obras para la Religión(IOR), y a la que participó del presidente del Instituto, el alemán Ernest Von Freyberg.

La noticia difundida por la agencia de noticias ANSA demuestra el interés del santo padre de seguir en la línea de la transparencia y de una futura reforma del Instituto. A pesar de que en Europa ya se ha entrado en el verano, el santo padre decidió quedarse en el Vaticano y no ir a la residencia deCastel Gandolfo, en donde el pontífices podría seguir trabajando en un clima más fresco y distendido.

La comisión instituida hace menos de un mes, el 24 de junio pasado, no es de vigilancia sino que tiene la misión de informarse a fondo para actualizar al papa sobre todo lo que sucede en el IOR de manera que se pueda proceder a la reforma, que permitirá como indica la carta autógrafa del papa al fundarla, “lograr una mejor armonización” del Instituto “con la misión de la Iglesia”.

Componen la comisión, el cardenal Raffaele Farina; el cardenal Jean Louis Taurán que fue miembro del colegio cardenalicio del IOR; el coordinador español, Mons. Juan Ignacio Arrieta, del Opus Dei y persona de gran competencia sobre textos legislativos; el secretario Peter Bryan Wells; y la ex embajadora de Estados Unidos, Mary Gendon.

La línea de gran lograr una transparencia fue embocada decididamente por Benedicto XVI y el IOR dio pasos muy importantes en poco tiempo al punto de obtener el año pasado el “ampliamente conforme” de la Moneyval, ente de la comisión Europea contra el reciclado, si bien indicó que aún quedaban tareas pendientes.

En Italia se ha registrado un reciente caso, el de Mons. Nunzio Scarano, suspendido desde hace más de un mes de su encargo en la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, y hoy con una investigación de la Justicia italiana por haber intentado hacer entrar en Italia fondos desde Suiza, como un favor a amigos, evitando así el debido pago de los impuestos.

En concomitancia, aunque no necesariamente relacionado con dicho caso, renunciaron el 1 de julio pasado el director general del Instituto Paolo Cipriani y el vicedirector Massimo Tulli. Desde entonces las funciones de director general fueron asumidas “ad interim” por el presidente del Consejo de superintendencia, Von Freygerb.

Por su parte Mons. Odilo Scherer, en una entrevista al principal cotidiano romano Il Messaggero, indicó que “donde hay personas se pueden verificar equivocaciones” porque “en las estructuras no siempre trabajan ángeles”. Y añade: “Las tentaciones a veces llevan a cometer errores incluso graves. Por eso es necesario vigilar. Y en este frente quizás tenemos que hacer más”.

El cardenal brasileño recuerdó que el IOR no es un banco, sino “un instituto con finalidades muy precisas de servicio. Un instituto que se está adecuando a las normas internacionales”.

Sobre la posibilidad de cerrar el IOR, como deseado por algunos cardenales, el purpurado indica: “Creo que la Iglesia de todos modos necesite tener bienes temporales” y añade que “no creo que la Iglesia pueda pensar a no tener una organización administrativa que vuelva realizable su misión”. Concluye que “el problema no está en poseer medios, sino en la manera en la cual deben gestionarse: corrección, transparencia, servicio”.