El Papa invita a no dejarse seducir por la atracción de la violencia

La respuesta del creyente, afirmó en la audiencia general, es el perdón y la paz

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 10 marzo 2004 (ZENIT.org).- Juan Pablo II invitó a los cristianos a no dejarse seducir por la atracción de la violencia en la meditación que pronunció en la audiencia general de este miércoles sobre el Salmo 19.



El pasaje bíblico, que el pontífice comentó en la Sala Pablo VI del Vaticano ante unos diez mil peregrinos, constituye un pasaje poético en el que el pueblo de Israel da gracias a Dios por haberle salvado de los enemigos, a pesar de que éstos contaban con fuerzas militares muy superiores.

«A pesar de su carácter histórico ligado a la guerra, el Salmo puede convertirse en una invitación a no dejarse capturar nunca por la atracción de la violencia», afirmó el Santo Padre al ofrecer una lectura del pasaje del Antiguo Testamento.

«Ante todo tipo de malicia, el justo se opone con la fe, la benevolencia, el perdón, el ofrecimiento de la paz», afirmó. De hecho, añadió citando el historiador de la Iglesia de los primeros siglos, Eusebio de Cesarea (vivió entre los siglos III y IV), el bautizado sabe que puede vencer incluso a la muerte «por obra de Cristo».

Cristo, explicó el Santo Padre, «no entra en el mundo con ejércitos, sino con la potencia del Espíritu Santo, y lanza el ataque definitivo contra el mal y la prevaricación, contra la prepotencia y el orgullo, contra la mentira y el egoísmo».

«El Señor es la fuente de la seguridad», insistió el Papa en su comentario. «La Palabra de Dios no se presenta como un mensaje abstracto, sino como una voz que se adapta a las pequeñas y grandes miserias de la humanidad».

El pontífice saludó en nueve idiomas a los peregrinos. Al final dirigió un saludo especial a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados, presentes en la sala de las audiencias.

«Que el camino cuaresmal que estamos recorriendo os lleve, queridos jóvenes, a una fe en Cristo cada vez más consciente; aumente en vosotros, queridos enfermos, la esperanza en Cristo crucificado que nos apoya en la prueba; os ayude a vosotros, queridos recién casados, a hacer de vuestra vida familia una misión de amor fiel y generoso», deseó.

El pasaje forma parte de la serie de comentarios que el Papa ofrece los miércoles a los Salmos y cánticos bíblicos que forman parte de la Liturgia de las Vísperas.

Pueden consultarse en la sección «Audiencia del miércoles» de la página web de Zenit.