El papa invitó a pedir a Dios la plena unidad entre los discípulos de Cristo

Con motivo de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

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CIUDAD DEL VATICANO (ZENIT.org).- Benedicto XVI recordó, después del rezo del Ángelus, en la plaza de San Pedro, que el próximo miércoles comienza la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

“Quiero recordar que del 18 al 25 de este mes de enero –dijo el papa- se llevará a cabo la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos”.

El santo padre invitó “a todos, a nivel personal y comunitario, a unirse espiritualmente y, donde sea posible también en la práctica, a pedir a Dios por el don de la plena unidad entre los discípulos de Cristo”.

Como se sabe, al menos una vez al año, muchos cristianos recuerdan que Cristo, en la oración de la Última Cena, rogó para que todos sus seguidores fueran uno.

Las distintas tradiciones cristianas –ortodoxos, protestantes y católicos- se unen en esta semana de oración por la unidad en la que congregaciones, parroquias, asociaciones, movimientos y grupos de las diversas confesiones de todo el mundo (en el hemisferio norte) y en torno a Pentecostés (en el hemisferio sur) organizan celebraciones ecuménicas especiales.

Cada año, se pide a los asociados ecuménicos de una región concreta que preparen un texto sencillo sobre un tema bíblico. Después, un grupo internacional de participantes patrocinados por la Iglesia católica y el Consejo Mundial de las Iglesias (CMI) edita este texto para que pueda ser utilizado en grupos de reflexión, encuentros, celebraciones y oraciones por la unidad.

El texto es publicado conjuntamente por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y el CMI, a través de su Comisión de Fe y Constitución.

El material final es enviado a las Iglesias miembros y a las diócesis católicas de todo el mundo, a quienes se invita a que traduzcan el texto y lo adapten al contexto local.

El tema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos de este año es: “Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo (1 Co 15,51-58)”.