El Papa: 'la Casa Pontificia es de todos los miembros de la Iglesia Católica'

El Santo Padre recibe a quienes trabajan en la Antecámara Pontificia y a sus familiares para las felicitaciones por el año nuevo

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 628 hits

El santo padre se ha reunido esta mañana con los Agregados de la Antecámara Pontificia, acompañados por sus familiares en la Sala Clementina del Palacio Apostólico. Francisco les ha manifestado sus mejores deseos para este nuevo año.

"Ustedes son de casa, y yo os estoy agradecido por este servicio que dan en las audiencias, en las ceremonias y en las recepciones oficiales. Aprecio mucho la amabilidad y cordialidad con la que llevan a cabo el trabajo con espíritu de acogida, inspirado por el amor a la Iglesia y para el Papa!
El Santo Padre se ha preguntado: "¿De quién es la Casa Pontifica? ¿quién es el propietario de esta Casa?" La Casa Pontifica - ha explicado - es de todos los miembros de la Iglesia Católica, que aquí experimentan hospitalidad, calor familiar y apoyo para su fe".

Por ello, ha subrayado el Papa, "el verdadero propietario de casa es el Señor, del que todos nosotros somos discípulos, servidores del Evangelio". El Pontífice ha recordado que esto requiere que "cultivemos un diálogo constante con Él en la oración, que crezcamos en su amistad e intimidad, y testimoniemos su amor misericordioso a todos".

De esta forma, Francisco les ha indicado que su trabajo, realizado con este espíritu, "puede convertirse en una ocasión para comunicar la alegría de formar parte de la Iglesia".

Finalmente, invocando la figura del joven Samuel que reconoce la voz del Señor y responde a su llamada, les ha indicado que "también estos ambientes sean para ustedes lugar en el que escuchar a Dios que les hablar, les llamada a servirlo de forma cada vez más madura y generosa".

El obispo de Roma ha concluido su discurso pidiendo a Dios y a la Virgen que les bendiga y les ha pedido que recen por él.

El nombre oficial de los Agregados de la Antecámara Pontifica es del 1968, cuando Pablo VI lo utilizó en el Motu Propio Pontificalis Domus, pero los históricos los remontan hasta Clemente VIII, por tanto a más de hace 400 años. Al 'embrión' de este grupo de hombres, en la época se le llamaba "Caballeros de la Brújula".