El Papa: la espiritualidad de comunión, un carisma para la época actual

Mensaje a los cardenales y obispos amigos de los Focolares

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CIUDAD DEL VATICANO, 15 febrero 2001 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha querido hacerse presente en un encuentro de obispos amigos del Movimiento de los Focolares con un mensaje en el que asegura que la espiritualidad de comunión, que caracteriza de modo particular a esta realidad eclesial, traerá frutos inesperados de renovación en los creyentes.



Han recibido la carta del Papa 87 cardenales y obispos de los cinco continentes que están reunidos del 10 al 16 de febrero en la localidad de Castelgandolfo, a las afueras de Roma, para meditar sobre el tema «Cristo crucificado y abandonado, raíz de la Iglesia comunión la luz de la Novo Millennio Ineunte», la carta apostólica con la que el Papa clausuró el 6 de enero el Jubileo del año 2000.

«En la transición histórica que estamos viviendo tenemos ante nosotros una comprometedora misión: hacer de la Iglesia el lugar en el que se vive y la escuela en la que se enseña el misterio del amor divino», dice el pontífice.

Ahora bien, para «redescubrir una auténtica espiritualidad de comunión», el Papa recomienda a los cardenales y obispos « percibir ante todo con los ojos del corazón el misterio trinitario, presente en nosotros, y saber acogerlo en el rostro de los demás».

«Sólo dando espacio al hermano, para comprender lo positivo que hay en él --añade--, es posible comprender hasta qué punto él es un don para mí».

Vivida de este modo la espiritualidad de la unidad y de comunión, que caracteriza el Movimiento de los Focolares, fundado por Chiara Lubich durante la segunda guerra mundial, «traerá frutos fecundos de renovación para todos los creyentes».

Los obispos y cardenales, que ayer se encontraron con el Papa durante la audiencia general en el Vaticano, están exponiendo entre otras cosas experiencias de vida de diferentes diócesis que tratan de vivir la unidad entre instituciones y carismas, así como entre carismas antiguos (como las órdenes y congregaciones religiosas) y carismas recientes (como los nuevos movimientos y comunidades eclesiales). El promotor del encuentro es el cardenal Miloslav Vlk, arzobispo de Praga.