El Papa muestra su pena por la muerte del cardenal Špidlík

El jesuita fue un importante precursor del diálogo con Oriente

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CIUDAD DEL VATICANO, domingo 18 de abril de 2010 (ZENIT.org).- La Santa Sede hizo público el sábado 17 de abril un telegrama del Papa, que actualmente se encuentra de visita apostólica en Malta, expresando sus condolencias y su “viva conmoción” por el reciente fallecimiento del cardenal Tomáš Špidlík, SI.

El cardenal Špidlík, que tenía 90 años, falleció el pasado viernes por la noche en Roma.

El Papa expresó en su telegrama, dirigido al prepósito generale de la Compañía de Jesús, padre Adolfo Nicolás, su pesar por la muerte de quien definió como “insigne jesuita y fiel servidor del Evangelio”.

De manera especial, recordó “con profunda gratitud” su “sólida fe, su afabilidad paterna y su intensa obra cultural y eclesial”, particularmente como “autorizado conocedor de la espiritualidad cristiana oriental”.

Los restos mortales del cardenal Špidlík serán custodiados en el Centro Aletti de Roma hasta el martes próximo, cuando se celebrará la misa de exequias en el Vaticano, en presencia del Papa. Posteriormente, serán enterrados en Velehrad (Moravia).

Puerta a Oriente

El cardenal Tomáš Špidlík nació el 17 de diciembre de 1919 en Boskovice (Moravia), actual República Checa. De joven fue obligado a trabajos forzados, primero bajo el régimen nazi y luego bajo el comunista.

En 1940 entró en el noviciado de los jesuitas de Benesov, cerca de Praga, y en 1942 profesó sus votos. Consiguió terminar los estudios a pesar de la segunda guerra mundial, y se convirtió en profesor universitario en Roma, en el Instituto Oriental y en la Universidad Gregoriana.

Su gran contribución al diálogo teológico entre el Occidente y el Oriente cristianos ha sido fundamental en las últimas décadas, según reconocía el propio Papa Benedicto XVI el pasado 17 de diciembre, al presidir una Eucaristía para conmemorar el cumpleaños del purpurado.

En aquella ocasión, el Papa subrayaba la obra llevada a cabo por el Centro “Aletti”, por él fundado, para el diálogo con Oriente, “que quiere recoger su preciosa enseñanza, haciéndola fructificar con nuevas intuiciones y nuevas investigaciones, también a través de su representación artística”.

Al Centro y a uno de los discípulos del cardenal Špidlík, Marko Rupnik, se debe la realización de la Capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico Vaticano, durante el pontificado de Juan Pablo II.