El Papa nombra a monseñor Sgreccia presidente de la Academia Pontificia para la Vida

El prelado reconoce entre sus prioridades de trabajo «la plaga del aborto»

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 6 enero 2005 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha nombrado presidente de la Academia Pontificia para la Vida (PAV) al obispo Elio Sgreccia --hasta ahora vicepresidente del organismo--, según comunicó la Santa Sede el lunes.



Igualmente ha designado canciller de la PAV a Ignacio Carrasco de Paula, sacerdote del Opus Dei y profesor de Bioética en la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Roma y miembro de dicha Academia.

Este nuevo cargo sustituye al de vicepresidente, previsto en el anterior Estatuto. Fechado el 29 de noviembre de 2004, el nuevo Estatuto de la PAV entró en vigor el pasado 1 de enero.

Monseñor Sgreccia manifestó en un comunicado a todos los miembros y colaboradores de la Academia su agradecimiento al Santo Padre por su confianza e hizo recuerdo del ejemplo de «rigurosa fidelidad a la verdad y de compromiso moral por el respeto de la vida ofrecido por los dos primeros presidentes, el profesor Jerôme Lejeune y el profesor Juan de Dios Vial Correa».

«Confío en la oración de todos los miembros de la PAV y de cuantos siguen su trabajo», añade el prelado, expresando su confianza en «poder servir a la causa de la vida en el respeto del nuevo Estatuto y de las tareas que nos sean requeridas por los superiores».

Tras su designación, el obispo Sgreccia reconoció ante los micrófonos de «Radio Vaticano» que entre las prioridades de su trabajo está «la plaga del aborto», «pero también hay otras nuevas, como la procreación artificial, la clonación, el abuso de la vida humana y de los niños, la eutanasia».

«Tenemos siempre esperanza en que» «se pueda reafirmar el derecho a la vida, el reconocimiento de la dignidad, la acogida al enfermo y al moribundo», manifestó.

Con su Motu Proprio «Vitae Mysterium» del 11 de febrero de 1994, el Papa instituyó la Academia Pontificia para la Vida (www.academiavita.org), cuyo objetivo es el estudio, información y formación sobre los principales problemas de la Biomedicina y del Derecho relativos a la promoción y a la defensa de la vida, sobre todo en la relación que éstos tienen con la moral cristiana y con las orientaciones del Magisterio de la Iglesia Católica.

El organismo pontificio, que goza de autonomía propia, colabora con los dicasterios de la Curia Romana cuyas actividades tienen relación con el servicio a la vida, especialmente con la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe, así como con el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud.

Tras la muerte del primer presidente, el conocido genetista Lejeune, en abril de 1994, la dirección de la Academia se encomendó al profesor Juan de Dios Vial Correa, de origen chileno. El actual presidente, monseñor Sgreccia, cuenta con la ayuda de un canciller y de un Consejo Directivo.

La PAV está formada actualmente por 51 miembros ordinarios --el número máximo es de 70--, todos de nombramiento pontificio, con competencia en diferentes sectores de la ciencia biomédica y en las disciplinas que tienen relación con los problemas que conciernen a la promoción y a la defensa de la vida.

Además de los miembros ordinarios existen 73 miembros correspondientes cuya contribución se requiere en ocasiones específicas en relación con la competencia particular de cada uno de ellos.

Los miembros de la PAV suscriben la «Declaración de los servidores de la vida» con la que se comprometen a promover y defender los principios acerca del valor de la vida y de la dignidad de la persona humana, interpretados conforme al Magisterio de la Iglesia.

La oficina central de la PAV tiene su sede en el Vaticano. Se ha trasladado definitivamente a Via della Conciliazione 1, 00193 Roma, según confirmó el martes pasado.