El Papa nombra a mujer laica subsecretaria de “Justicia y Paz”

Entrevista con Flaminia Giovanelli

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes 22 de enero de 2010 (ZENIT.org).- Un día después de haber sido nombrada subsecretaria del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, Flaminia Giovanelli dejó por un momento las labores de traslado hacia su nueva oficina para hablar con ZENIT a cerca de su nuevo cargo en este dicasterio en el cual trabaja desde 1974.

Dice que ha recibido este nombramiento “con sentido de gratitud hacia el Santo Padre quien ha dicho que las mujeres debemos asumir un cierto papel en la Iglesia”.

Esta mujer italiana de 61 años reemplazará en su puesto a monseñor Frank Dewane. Es soltera y vive sola con su gato, le gusta ir en bicicleta a la oficina, estudió su secundaria en la escuela europea de Bruselas, es licenciada en Ciencias Políticas de la Universidad de Roma, y diplomada en Biblioteconomía y Ciencias Religiosas. Habla cuatro idiomas: italiano, francés, español e inglés.

La idea de crear el Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz nació en el Concilio Vaticano II con el fin de promover el desarrollo de los países pobres y la justicia social internacional según indica la constitución Gaudium et spes. El papa Pablo VI lo instituyó formalmente con el Motu Proprio Catholicam Christi Ecclesiam, en 1967.

36 años de servicio

Han pasado 36 años desde que Flaminia entró a formar parte del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz. Empezó a trabajar allí con el objetivo de organizar un poco este dicasterio: tanto el personal como la abundante documentación que había.

Asegura que esta primera labor que le asignaron ha sido una especie de “extraordinaria ventana hacia el mundo”. Cuenta que en 1989, al terminar la Guerra Fría, comenzó una relación más estrecha con las iglesias particulares de los países del ex bloque comunista. Luego ella se ocupó de las diferentes comisiones de Justicia y Paz de las diócesis en Europa. Muchas de ellas fueron creadas tras la caída del Muro de Berlín.

Y mirando a América Latina, Flaminia recuerda que en la década de los 80 no había ningún país proveniente de este continente que no le pidiera ayuda para el pago o la disminución de la deuda externa.

La nueva sub-secretaria afirma que en su trabajo en este dicasterio se ha encontrado también con la “multiplicidad de carismas” que enriquecen la vida de la Iglesia. Ha visto cómo los que trabajan allí se han esforzado por no caer ni en el extremo del activismo vacío de oración, ni tampoco en un falso espiritualismo sin compromiso social.

Recuerda que cuando estuvo como presidente el cardenal africano Bernardin Gantin entre 1976 y 1984 aprendió de él “Ha sido una persona extraordinaria desde el punto de vista humano. Yo estaba recién llegada y no tenía mucho contacto con él” no obstante, considera que tenía “un alma de pastor extraordinaria, era muy humano”.

Al cardenal Gantin lo sucedió en su cargo el cardenal Roger Etchegaray entre 1984 y1998. “Fue un momento muy agitado porque él había sido enviado por el Papa a Yugoslavia”, y reconoció de este purpurado la “la capacidad de mediación a nivel político y a nivel de testimonio”.

Y cómo olvidar al cardenal vietnamita François Xavier Nguyên Van Thuân, presidente de este dicasterio entre 1998 y 2002, quien estuvo 13 años arrestado por el régimen comunista de su país.

Falleció hace ocho años y hoy está camino a los altares: Flaminia lo define como “un ícono de los derechos humanos” recuerda que “tenía una humanidad extraordinaria. Estaba lleno de espíritu y de buen humor”.

Del cardenal Renato Raffaele Martino, quien sucedió a Van Thuan y trabajó en este dicasterio hasta el año pasado, recuerda que “ha sido un promotor del compendio de la Doctrina Social de la Iglesia”, comenta que como pocas personas“ha viajado por todo el mundo en un modo extraordinario, he aprendido de Él este servicio desinteresado a la Iglesia. Cuando tenía que retirarse, sus maletas ya estaban hechas y el seguía trabajando”.

Al actual presidente, el africano Peter Kodwo Appiah Turckson, proveniente de Ghana lo considera “un hombre muy dinámico, un gran personaje”, asegura que “no en vano ha tenido esta responsabilidad. Pienso que seguramente para África será una ayuda notable”.

Nuevos retos

Para Flaminia una de las tareas más importantes que tiene el dicasterio actualmente continuar reflexionando sobre la última encíclica de Benedicto XVI Caritas in Veritate. También intervenir por la libertad religiosa especialmente en los países donde tantos cristianos sufren más persecuciones, entre ellos Israel, Líbano e India.

Así mismo, considera que el Pontificio Consejo para la Justicia y la paz debe afrontar cada vez más el desafío de las migraciones en el mundo “en septiembre participé en la asamblea general de las comisiones de Justicia y Paz en Europa y habíamos hablado de los problemas de migraciones con jóvenes que venían del centro de Europa y que hacían algunos viajes locos para llegar a su destino”, recuerda la sub-secretaria.

Flaminia entra así a formar parte de la reducida lista de mujeres que en la historia de la Iglesia han ocupado el cargo de sub-secretaria en el Vaticano. La laica australiana Rosemary Goldie desempeñó el mismo puesto en el Pontificio Consejo para los Laicos entre 1966 y 1976. Actualmente también la religiosa, Sor Enrica Rosanna, F.M.A, es la sub-secretaria de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

Esta mujer asegura que su trabajo, más que un cargo en una oficina se convierte en una vocación:“porque es un servicio al hombre, a la persona. Es un servicio a la Iglesia y a la relación con el trabajo”.

La nueva sub-secretaria está convencida de que el papel de la mujer en la Iglesia no siempre es muy visible pero es y ha sido fundamental “la mujer expresa una perspectiva particular. Su juicio es diferente y puede complementar lo que se ve en un modo más evidente”, concluye.

Por Carmen Elena Villa