El Papa pide a los católicos ingleses más presencia pública

Menciona su próxima visita a Gran Bretaña

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes 1 de febrero de 2010 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI pidió a los obispos de Inglaterra y Gales que alienten la participación, especialmente de los laicos, en el debate público, sin temor al legítimo intercambio de opiniones.

Al recibirles en audiencia con motivo de la visita ad Limina que los prelados británicos están realizando desde la semana pasada, el Papa quiso insistir en la importancia de que los católicos participen “en el debate nacional a través de un diálogo respetuoso con los demás elementos en la sociedad”.

Aludiendo a su próxima visita al país, el Papa destacó los signos de “vida de fe y devoción entre los católicos de Inglaterra y Gales”, incluso “en medio de las presiones de una época secular”.

“Con ocasión de mi próxima visita apostólica a Gran Bretaña, podré por mi mismo ser testigo de esa y, como Sucesor de Pedro, fortalecerla y confirmarla”, dijo Benedicto XVI.

“Vuestro país es bien conocido por su firme compromiso con la igualdad de oportunidades para todos los miembros de la sociedad. Sin embargo, como habéis señalado con razón, el efecto de algunas de las leyes destinadas a alcanzar ese objetivo ha impuesto limitaciones injustas a la libertad de las comunidades religiosas para actuar de acuerdo con sus creencias”, afirmó.

Haciendo oir la voz de la Iglesia, “no sólo mantenéis la larga tradición británica de libertad de expresión e intercambio franco de opiniones, sino que además estaréis dando voz a las convicciones de muchas personas que carecen de los medios para expresarse”, explicó el Papa a los prelados.

En este sentido, instó a los obispos ingleses a “garantizar que la enseñanza moral de la Iglesia se presenta siempre en su totalidad y es defendida convincentemente”.

“La fidelidad al Evangelio no restringe la libertad de los demás – por el contrario, sirve a su libertad, ofreciéndoles la verdad”, añadió.

En este sentido, es importante que la comunidad católica inglesa “hable con una sola voz”, sin que ello sea obstáculo para la libertad de expresión de los fieles.

“En un entorno social que alienta la expresión de una variedad de opiniones sobre cada cuestión que se plantea, es importante reconocer la disidencia por lo que es, y no confundirla con una contribución madura a un debate equilibrado y amplio”, afirmó Benedicto XVI.

Esto requiere que “no sólo vosotros, los obispos, sino también los sacerdotes, profesores, catequistas, escritores – en definitiva, que todos los que participan en la tarea de comunicar el Evangelio – estén atentos a las inspiraciones del Espíritu”.

Cardenal Newman

El Papa dedicó gran parte de su discurso a evocar la figura del cardenal Newman, como modelo de comunicador y de escritor con voz pública, que supo conjugar la libertad de expresión con la fidelidad al Magisterio de la Iglesia.

“Es la verdad revelada a través de la Escritura y la Tradición, y articulada por el Magisterio de la Iglesia, la que nos hace libres. El cardenal Newman se dio cuenta de esto, y nos dejó un ejemplo extraordinario de fidelidad a la verdad revelada siguiendo esta “luz amable" donde quiera que lo llevó”.

Así, afirmó que la Iglesia hoy “necesita grandes escritores y comunicadores de su estatura e integridad, y mi esperanza es que la devoción hacia él sirva de inspiración a muchos para seguir sus pasos”.

Sin embargo, subrayó que el santo cardenal, antes que escritor y erudito, fue – y se veía a sí mismo – como sacerdote.

Por ello, propuso su ejemplo durante este año Sacerdotal, de “dedicación a la oración, sensibilidad pastoral hacia las necesidades de su rebaño, y pasión por predicar el Evangelio”.

En este sentido, instó a los obispos a imitar su figura, y a “ser cercanos” a sus sacerdotes, sin escatimar esfuerzos en promover nuevas vocaciones.

“Alentad a los fieles laicos a expresar su aprecio por los sacerdotes que les sirven, y reconoced las dificultades que a veces enfrentan a causa de su disminución y del aumento de las presiones”, pidió el Papa.

Especialmente, exhortó a los fieles a “evitar toda tentación de considerar al clero como meros funcionarios, sino más bien a alegrarse del don del ministerio sacerdotal, un regalo que nunca se puede dar por sentado”.

Anglicanos

El Papa invitó también a las comunidades católicas a acoger “con los brazos abiertos” a los anglicanos que desean acogerse a las disposiciones previstas en la Constitución Anglicanorum coetibus.

En este sentido, subrayó la importancia “del diálogo ecuménico e interreligioso en Inglaterra y Gales, dado el perfil demográfico variado de la población”, y animó a los obispos a “ser generosos” con los anglicanos que desean adherirse a Roma.

“Estoy convencido de que, si se les da una bienvenida cálida y de corazón abierto, esos grupos serán una bendición para toda la Iglesia”, añadió.