El Papa pide a los obispos checos que el mensaje de Cristo llegue a las periferias

Al término de su visita Ad limina, recuerda a los prelados que las comunidades cristianas han de ser siempre lugares de acogida, de reconciliación y de paz

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 686 hits

El papa Francisco ha recibido esta mañana a los miembros de la Conferencia Episcopal Checa al término de su visita Ad limina. En su discurso, según ha informado Radio Vaticano, el Santo Padre ha señalado que para animar a los fieles a un adecuado conocimiento de Jesucristo, los obispos están llamados a aumentar las iniciativas pastorales dirigidas a una sólida preparación para los sacramentos y para la participación activa en la liturgia. También deben ser puntos importantes: la educación religiosa y tener una presencia significativa en el mundo de la educación y de la cultura.

Además, el Pontífice ha subrayado que para hacer frente a los desafíos contemporáneos y a las nuevas urgencias pastorales, se requiere sinergía entre el clero, los religiosos y los fieles laicos. Cada uno en su propio papel está llamado a dar una generosa contribución para que la Buena Nueva sea anunciada en todos los ambientes, incluso en los más hostiles o fuera de la Iglesia, para que el mensaje pueda llegar a las periferias, hasta alcanzar a los más débiles y más pobres de esperanza.

A continuación, el Papa ha recordado que, si bien durante mucho tiempo la Iglesia checa vivió bajo la opresión de regímenes basados ​​en ideologías contrarias a la dignidad y la libertad humana, ahora se enfrentan a otros peligros, como el secularismo y el relativismo. Por ello es necesario, ha insistido además de un anuncio incansable de los valores del Evangelio, entablar un diálogo constructivo con todos, incluso con aquellos que están lejos de cualquier sentimiento religioso. Porque las comunidades cristianas han de ser siempre lugares de acogida, de reconciliación y de paz.

Ante las condiciones de precariedad que viven distintos segmentos de la sociedad, especialmente familias, ancianos, enfermos, y ante la fragilidad espiritual y moral de tantas personas, en su mayoría jóvenes, el Santo Padre ha exhortado a los obispos checos a ser perseverantes en la oración y en el servicio generoso a su pueblo.

Asimismo les ha invitado a cuidar con afecto a los sacerdotes, porque ellos son sus principales colaboradores y les ha animado a promover cada vez más la atención pastoral orgánica y extensa de las vocaciones, la pastoral familiar y la presencia de los católicos en la vida pública, así como en los medios de comunicación.

Por último, el papa Francisco ha alertado a los prelados de la Conferencia Episcopal Checa para que se aseguren de que los bienes eclesiásticos se administren con precaución y transparencia, y sean tutelados y preservados, incluso con la ayuda de laicos de confianza y competentes.