El Papa pide superar las tensiones internacionales con «medios pacíficos»

En el primer día del año, exige el respeto del derecho en Oriente Medio

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CIUDAD DEL VATICANO, 1 enero 2003 (ZENIT.org).- En el primer día del año 2003, Juan Pablo II pidió la oración de los creyentes para que los «medios pacíficos» y el respeto del derecho internacional puedan despejar los actuales conflictos y tensiones, especialmente en Oriente Medio.



El llamamiento del Papa resonó en la Basílica de San Pedro del Vaticano durante la homilía de la misa de la Jornada Mundial de la Paz, que en esta ocasión dedicó al tema http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=29090, en conmemoración de los 40 años de la famosa encíclica del beato Papa Juan XXIII.

«Frente a los conflictos de hoy y a las amenazadoras tensiones del momento, una vez más invito a rezar para que se busquen "medios pacíficos" de acuerdo inspirados en una "voluntad de entendimiento leal y constructivo", en armonía con los principios del derecho internacional», afirmó el Santo Padre.

Las palabras del Papa habían servido de comentario del Evangelio de la liturgia, que presentaba a los pastores de Belén. La referencia geográfica le llevó a exclamar: «¡Tierra Santa! La dramática y duradera tensión en la que se encuentra esta región de Oriente Medio hace más urgente la búsqueda de una solución positiva del conflicto fratricida e insensato, que desde hace demasiado tiempo la está ensangrentando».

«Es necesaria la cooperación de todos los que creen en Dios, conscientes de que la auténtica religiosidad, lejos de poner a los individuos y a los pueblos en conflicto entre sí, les lleva más bien a construir juntos un mundo de paz», aseguró el Papa.

Escuchaban al pontífice los peregrinos que llenaban la Basílica vaticana, entre los que destacaban los representantes del Cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, compuesto en estos momentos por 176 países. La misa fue celebrada por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado y presidida por el mismo Santo Padre.

«A pesar de graves y repetidos atentados a la serena y solidaria convivencia de los pueblos, la paz es posible y es un deber --insistió--. Es más, la paz es el bien más precioso que hay que pedir a Dios y construir con todo esfuerzo, mediante gestos concretos por parte de todo hombre y mujer de buena voluntad».

Sobre este aspecto volvió a intervenir el obispo de Roma tras la eucaristía al saludar a unos 20.000 peregrinos que se congregaron en la plaza de San Pedro del Vaticano para rezar con él la oración mariana del «Angelus» a mediodía.

«Se necesitan concretos "gestos de paz" en las familias, en los lugares de trabajo, en las comunidades, en el conjunto de la vida civil, en los encuentros sociales nacionales e internacionales. Sobre todo, no hay que dejar nunca de rezar por la paz», dijo el Papa.

Tanto en la misa como en el «Angelus», el Papa encomendó esta petición a la intercesión de la Virgen María, en el Año del Rosario, «oración orientada por su naturaleza a la paz».