El Papa premia a una Abadía de Senegal y a un director de cine italiano

Los monjes benedictinos han inculturado el canto litúrgico con tradiciones africanas

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CIUDAD DEL VATICANO, martes, 9 noviembre 2004 (ZENIT.org).- Juan Pablo II entregó este martes el Premio de las Academias Pontificias a una abadía benedictina de Senegal por haber sabido unir la tradición musical litúrgica de la Iglesia con la cultura africana.



El Santo Padre también premió al director de cine italiano Ermanno Olmi por haber creado una escuela cinematográfica fundada en el «auténtico humanismo».

La abadía benedictina galardonada, Keur Moussa (http://www.keurmoussa.com), situada a unos cincuenta kilómetros al norte de Dakar, fue fundada por monjes de la abadía francesa de Solesmes, conocida mundialmente por su contribución al estudio e interpretación del Canto Gregoriano.

Los religiosos, explicó el Santo Padre en el discurso de la ceremonia de galardón, la sesión pública de las Academias Pontificias, «se han puesto a la escucha de las tradiciones de África, conservando fielmente, al mismo tiempo, el patrimonio recibido de la tradición de la Iglesia».

La candidatura de Keur Moussa ha sido propuesta por la Academia Pontificia de los Virtuosos del Panteón y presentada al Consejo de coordinación de las Academias Pontificias por el cardenal Paul Poupard, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura.

El Premio de las Academias Pontificias, que fue recibido por el padre Ange-Marie Niouky, abad de Keur Moussa, es entregado todos los años a una persona o institución que se haya distinguido por su contribución al desarrollo de las ciencias religiosas, del humanismo cristiano, y de sus expresiones artísticas.

Creada en 1961, la abadía de Keur Moussa pretende ofrecer a los cristianos senegaleses la posibilidad de abrazar la vida monástica benedictina y de testimoniar a los no cristianos (en la región, la mayoría de la población es musulmana) la vida monástica de oración y trabajo.

El testimonio de los primeros monjes procedentes de Solesmes fue enriquecido por vocaciones locales hasta el punto de que la comunidad cuenta hoy con cuarenta miembros, de los cuales dos tercios son del país africano.

En sus primeros años de fundación, los monjes crearon también instituciones de educación y asistencia sanitaria, que hoy son gestionadas por religiosas (un dispensario médico) o laicos (una escuela primaria y ayuda social), aunque mantienen una cercana relación con los monjes.

El Papa entregó también la Medalla del Pontificado «a la escuela de cinematografía "Hipótesis Cine"», fundada y dirigida por el director de cine italiano Ermanno Olmi, «por su pedagogía basada en el auténtico humanismo», según constató en su discurso, leído en la ceremonia por el arzobispo argentino Leonardo Sandri, sustituto de la Secretaría de Estado.

Olmi (Treviglio, Bérgamo, 1931) ha dirigido películas de éxito internacional como «Cantando dietro i paraventi» (2003), «Il mestiere delle armi» (2001), «La genesi - La creazione e il diluvio» (1994), «La leggenda del Santo Bevitore» (1988).

Olmi creó hace más de veinte años «Hipótesis Cine» («Ipotesi cinema», en italiano) en respuesta a los jóvenes que le pedían participar en el rodaje de sus películas. Más que una escuela de cine, la considera como una «escuela de vida».

Esta institución permite a jóvenes grabar realidades de su vida cotidiana para plantear cuestiones reales de la vida.

El Santo Padre también entregó la Medalla del Pontificado al Coro Interuniversitario de Roma, dirigido por el maestro Don Massimo Palombella, «por el servicio ofrecido al culto divino y a la cultura musical».