El Papa recibe al presidente de Serbia y al premier de la República Checa

El sábado en el Vaticano

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CIUDAD DEL VATICANO, domingo 15 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- El Papa recibió en audiencia este sábado al presidente de la República de Serbia, Boris Tadić, y al primer ministro de la República Checa, Jan Fischer.

Después de ser recibido junto a su séquito por Benedicto XVI, Tadić mantuvo un encuentro con el Secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, que estaba acompañado por el Secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Dominique Mamberti.

“En los encuentros, desarrollados en un clima de gran cordialidad -señala un comunicado de la Oficina de Información de la Santa Sede-, se destacó el buen nivel de las relaciones bilaterales” entre la Santa Sede y Serbia.

“Concretamente -continúa el texto-, se han detenido en los principales desafíos regionales y en el camino de Serbia hacia la plena integración en la Unión Europea”.

En los encuentros, también se ha destacado “la contribución que la Iglesia católica desea ofrecer a la sociedad serbia y se han recordado los elementos idóneos para asegurar adecuadamente su presencia y actividad”.

“Se ha reconocido, además, el positivo diálogo con la Iglesia ortodoxa, también en la perspectiva de la conmemoración, en 2013, del Edicto de Milán, obra del emperador Constantino, nacido en Nis”, añade el comunicado.

Más tarde, aunque en la misma mañana del sábado, el primer ministro de la República Checa fue recibido por el Papa y mantuvo un encuentro con el cardenal Bertone y con monseñor Mamberti.

“Las cordiales conversaciones han permitido proseguir las conversaciones emprendidas durante el reciente viaje apostólico de Su Santidad Benedicto XVI a la República Checa”, indica la Oficina de Información de la Santa Sede en otro comunicado.

También “se han destacado las buenas relaciones existentes entre la Santa Sede y la República Checa y ha sido confirmada la común voluntad de proseguir el diálogo constructivo sobre temas bilaterales referentes a las relaciones entre la comunidad eclesial y la civil”, continúa el texto.

El encuentro ha permitido, finalmente, un “intercambio de puntos de vista sobre cuestiones de actualidad en las relaciones internacionales, en particular sobre la entrada en vigor del Tratado de Lisboa”.