El Papa recibe con cordialidad a la presidenta argentina

Cristina Fernández de Kirchner llega atrasada por una torcedura de tobillo. El Papa bromea: "Anda con mala pata"

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 892 hits

El papa Francisco recibió hoy en audiencia privada a la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, acompañada de una numerosa delegación.

La presidenta llegó en auto hasta la Domus Santa Marta, con un poco de atraso debido a un control médico por un esguince en el tobillo izquierdo que tuvo anoche en el hotel, tras su llegada a Roma. Llevaba una bota ortopédica como le indicaron en el hospital universitario Umberto Primo de Roma, tras hacerle una resonancia magnética. El Papa al saludarla con la simpatía que le caracteriza bromeó: "Veo que anda con mala pata...".

El papa Francisco la recibió en la puerta de la residencia en donde él aloja y poco antes saludó a los periodistas presentes. La audiencia se realizó en la planta baja con toda la delegación. Allí fue el intercambio de regalos, entre los cuales la presidenta le regaló una imagen de Santa Rosa de Lima, patrona de América, pintada con vino malbec; un termo con motivo del bicentenario del país sudamericano; un libro con la figura del presidente Kirchner en la tapa y algunas otras publicaciones. También una foto del entonces cardenal Bergoglio junto con el padre Pepe, que se ocupa de la pastoral en las villas, regalo que la presidenta recibió al participar a una misa en la Villa 21-24 con motivo del aniversario de la muerte del presidente Hugo Chávez. 

Después el Santo Padre recibió en privado a la presidenta y a continuación fue el almuerzo de ambos, siempre en privado.

Previo al encuentro, el canciller Héctor Timerman y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, se reunieron con el secretario de estado del Vaticano, Pietro Parolín. 

Si bien la visita fue de cortesía para felicitar al Papa por su primer aniversario de pontificado, las dos horas largas que duró el almuerzo hacen pensar que se haya tratado de muchos temas, incluso el de Venezuela que se encuentra en una escalada de violencia, Gobierno con el cual la presidenta argentina tiene buenas relaciones. 

La visita de Cristina de Kirchner al Papa es la primera etapa de un viaje por Europa en el que encontrará en París al presidente francés, Francois Hollande, y durante el cual participará a la inauguración del Salón del Libro. El jueves regresará a Buenos Aires.

Se rompe así nuevamente el hielo que durante años había marcado la relación entre los habitantes de la Casa Rosada, situada casi en frente de la catedral de Buenos Aires y el entonces arzobispo de Buenos Aires. Lo confirma el anuncio hecho hace pocas semanas atrás, según el cual la presidenta participará al Tedeum en la Catedral, al que había faltado desde hacía años, como su consorte Nestor Kirchner fallecido en el 2010. Por su parte Argentina se encuentra en un momento económicamente delicado, con una inflación entorno al 30 por ciento, un crecimiento del tres por ciento cuando tres años atrás estaba al 8 por ciento y después de un reciente reajuste monetario. 

El año pasado Cristina Kirchner había visitado a Francisco durante los actos por su asunción, después fue durante la Jornada de la Juventud en Río de Janeiro.