El Papa reconoce la riqueza «formativa y misionera» de los movimientos y nuevas comunidades

| 1054 hits

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 21 mayo 2006 (ZENIT.org).- Un recuerdo especial tuvo Benedicto XVI este domingo para los movimientos eclesiales y nuevas comunidades, aludiendo a su «riqueza formativa educativa y misionera, tan apreciada, apoyada y alentada por el amado Papa Juan Pablo II».



A cuatro días de partir hacia Polonia, y después de entonar el «Regina Caeli» junto a decenas de miles de peregrinos en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el saludo del Papa a los peregrinos se convirtió en un prólogo al gran encuentro de la cercana vigilia de Pentecostés.

«Tengo (...) presente en el corazón y en la oración la importante cita del sábado 3 de junio, víspera de Pentecostés, cuando tendré la alegría de encontrarme en la Plaza de San Pedro con numerosos miembros de más de un centenar de movimientos eclesiales y nuevas comunidades, procedentes de todo el mundo», reconoció el Santo Padre.

«Sé bien qué significa para la Iglesia su riqueza formativa educativa y misionera, tan apreciada, apoyada y alentada por el amado Papa Juan Pablo II», dijo entre aplausos.

«Juntos celebraremos las primeras vísperas de la Solemnidad de Pentecostés invocando con confianza al Espíritu Santo, para que llene los corazones de los fieles y a todos se anuncie el mensaje de amor de Cristo, Salvador del mundo», invitó.

El encuentro del Papa con los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades tendrá como tema central: «La belleza de ser cristianos y la alegría de comunicarlo», inspirado en las palabras pronunciadas por Benedicto XVI en la homilía de la celebración eucarística en el inicio de su ministerio petrino (v. Zenit, 24 abril 2005).

El Consejo Pontificio para los Laicos ha lanzado una web (www.laici.org) con detalles sobre el acontecimiento.

Igualmente brinda información sobre el congreso mundial que, en torno al citado tema, precederá a este encuentro. Será en Rocca di Papa (cerca de Roma) del 31 de mayo al 2 de junio.

El encuentro del 3 de junio es el segundo de estas características en la historia, después del que convocó Juan Pablo II en Pentecostés en 1998, al que respondieron con su presencia más de cien mil personas en la Plaza de San Pedro.

Junto a la celebración de las primeras vísperas de Pentecostés, el corazón de la próxima cita incluirá la Memoria del Sacramento de la Confirmación. Será presidida por el Santo Padre, quien pronunciará la homilía.

Algunos representantes de movimientos y comunidades, a partir de la propia experiencia, intervendrán con breves meditaciones sobre los salmos.

Un programa previo de animación dispondrá espiritualmente a la solemne liturgia de las vísperas a través de momentos de oración, música y cantos, expresiones de los movimientos y de las comunidades, con los que se alternarán algunos testimonios significativos. Además se recordará, a través de las pantallas televisivas, el evento de 1998.

Cada día la agencia Zenit está publicando, en preparación del encuentro de Pentecostés, la descripción que presenta el «Repertorio» --preparado por el Consejo Pontificio para los Laicos-- de nuevos movimientos y comunidades eclesiales.