El Papa recuerda al jesuita asesinado en Siria durante la audiencia

Este miércoles el Santo Padre ha comenzado una serie de catequesis sobre los dones del Espí­ritu Santo

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 1270 hits

El Santo Padre ha hablado esta mañana del padre Frans van der Lugt, jesuita asesinado el pasado lunes en Homs -Siria-, “un hermano mío jesuita holandés de 75 años, llegado a Siria hace 50 años, que siempre ha hecho el bien a todos, con gratuidad y amor, y por eso era amado y estimado por cristianos y musulmanes”, ha indicado el Papa.

Y ha añadido “su brutal asesinato me ha llenado de dolor profundo y me ha hecho pensar aún en tanta gente que sufre y muere en ese atormentado país, mi amada Siria, ya desde hace demasiado tiempo presa de una conflicto sangriento que sigue cosechando muerte y destrucción”. Asimismo ha dedicado su pensamiento a “las numerosas personas secuestradas, cristianos y musulmanes, sirios y de otros países, entre los cuáles hay obispos y sacerdotes”. Por ello Francisco ha exhortado a pedir al Señor “que puedan volver pronto con sus seres queridos y sus familias y comunidades”.

A continuación ha invitado “de corazón a uniros a mi oración por la paz en Siria y en la región, y lanzo un apremiante llamamiento a los responsables sirios y a las comunidades internacionales:  ¡por favor silenciar las armas, poned fin a la violencia! ¡No más guerra! ¡No más destrucción! Se respete el derecho humanitario, se cuide a la población necesitada de asistencia humanitaria y se llegue a la paz deseada a través del diálogo y la reconciliación”.  Y así, ha pedido a María, Reina de la Paz, “que nos de este don para Siria” y los peregrinos de la plaza de San Pedro han rezado un ‘Ave María’ junto al Papa por la paz en esta nación.

Antes de comenzar la audiencia, miles de manos se agitaban al paso del Santo Padre que junto con las voces de ‘¡Francisco, Francisco!’ se mostraban emocionadas y entusiasmadas  al ver pasar al sucesor de Pedro subido en el papamóvil antes de dar comienzo a la audiencia general. Un peregrino entre los presentes ha gritado "Francesco, sei unico" a lo que él ha respondido "tú también eres único".

Han sido muchos los niños que esta mañana, en manos de los hombres de seguridad eran acercados hasta el jeep para recibir la bendición y el beso del Papa. También un señor, ha incluso subido al papamóvil para charlar unos instantes con él. Además, Francisco ha bajado unos minutos para conversar con un grupo de escolares.  Las cámaras de fotos, móviles y tabletas a ambos lados de los pasillos de la plaza de San Pedro inmortalizaban el paso del Papa.

Finalizada la semana pasada la serie de catequesis sobre los sacramentos, hoy ha comenzado una nueva serie, sobre los dones del Espíritu Santo.

En el resumen que ha hecho hoy el Santo Padre, ha dicho “queridos hermanos y hermanas: Comenzamos hoy una nueva serie de catequesis dedicadas a los siete dones del Espíritu Santo. El primer don es el de la sabiduría. Ésta no es fruto del conocimiento y la experiencia humana, sino que consiste en una luz interior que sólo puede dar el Espíritu Santo y que nos hace capaces de reconocer la huella de Dios en nuestra vida y en la historia. Esta sabiduría nace de la intimidad con Dios y hace del cristiano un contemplativo: todo le habla de Dios y todo lo ve como un signo de su amor y un motivo para dar gracias. Esto no significa que el cristiano tenga una respuesta para cada cosa, sino que tiene como el “gusto” y el “sabor” de Dios, de tal manera que en su corazón y en su vida todo habla de Dios. También nosotros tenemos que preguntarnos si nuestra vida tiene el sabor del Evangelio; si los demás perciben que somos hombres y mujeres de Dios; si es el Espíritu Santo el que mueve nuestra vida o son en cambio nuestras ideas o propósitos. Qué importante es que en nuestras comunidades haya cristianos que, dóciles al Espíritu Santo, tengan experiencia de las cosas de Dios y comuniquen a los demás su dulzura y amor”. A continuación ha saludado con afecto “a los peregrinos de lengua española, en particular a los grupos venidos de España, México, Costa Rica, Argentina y otros países. Invito a todos a intensificar la preparación espiritual de las próximas fiestas de la pascua del Señor, para que la acción del Espíritu Santo produzca en nosotros frutos de verdadera conversión y santidad. Que Dios les bendiga y muchas gracias”.

Finalmente, y tras los saludos en todas las lenguas, el Pontífice ha dedicado un saludo especial a los jóvenes, los enfermos y a los recién casados. A ellos les ha recordado que “estamos viviendo el tiempo de gracia de la Cuaresma”. A los jóvenes les ha pedido que no se cansen de “¡pedir en la confesión el perdón de Dios!” A los enfermos les ha dicho que unan sus sufrimientos a los de la cruz de Cristo y a los recién casados les ha invitado a competir en el perdón y en la ayuda recíproca.

Texto completo de la catequesis