El Papa recuerda que los sacerdotes no deben meterse en política

Tampoco los laicos pueden asumir las funciones de un presbítero

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 17 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- Los sacerdotes deben favorecer la unidad y la comunión de todos los fieles, y por eso deben mantenerse apartados de la política, que es el campo de acción de los laicos, considera Benedicto XVI.



Así lo afirmó este jueves al acoger al segundo grupo de obispos brasileños, procedente de la Región Nordeste, en el Palacio Apostólico de Castel Gandolgo, con motivo de la visita "ad limina".

El Papa dedicó toda su intervención a prevenir contra "la secularización de los sacerdotes y la clericalización de los laicos", y a insistir que la figura del sacerdote en la Iglesia es "insustituible".

"La profundización armónica, correcta y clara de la relación entre sacerdocio común y ministerial constituye actualmente uno de los puntos más delicados del ser y de la vida de la Iglesia", subrayó el Papa.

"Es en la diversidad esencial entre sacerdocio ministerial y sacerdocio común donde se entiende la identidad específica de los fieles ordenados y laicos".

El Papa admitió que el número escaso de sacerdotes es un problema importante especialmente en estas regiones, donde la atención pastoral "debe organizarse con pocos presbíteros", pero añadió que esta situación "no debe ser considerada normal o típica del futuro".

Por otro lado, afirmó, "la falta de presbíteros no justifica una participación más activa y numerosa de los laicos. En realidad, cuanto más los fieles se vuelven conscientes de sus responsabilidades en la Iglesia, tanto más sobresalen la identidad específica y el papel insustituible del sacerdote".

Recordó a los obispos que este Año Sacerdotal supone una buena ocasión para reflexionar sobre el ejemplo del Santo Cura de Ars.

"Él sigue siendo un modelo actual para vuestros presbíteros, especialmente en la vivencia del celibato como exigencia del don total de sí mismos, expresión de aquella caridad pastoral que el Concilio Vaticano II presenta como centro unificador del ser y del actuar sacerdotal".

En este sentido, el Papa explicó que tan necesario es buscar más vocaciones, como que "los sacerdotes manifiesten la alegría de la fidelidad a la propia identidad con el entusiasmo de la misión".

También es importante que los presbíteros "vivan con coherencia y plenitud la gracia y los compromisos del bautismo", y que celebren misa y recen el oficio divino diariamente.

"Debéis concentrar los esfuerzos en despertar nuevas vocaciones sacerdotales y encontrar los pastores indispensables a vuestras diócesis, ayudándoos mutuamente para que todos dispongan de presbíteros mejor formados y más numerosos para sustentar la vida de fe y la misión apostólica de los fieles", concluyó el Papa.

[Por Inma Álvarez]