El Papa rinde homenaje a los bomberos de Nueva York

Recibe a una delegación y el casco del capellán del Cuerpo

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CIUDAD DEL VATICANO, 11 noviembre 2001 (ZENIT.org).- Juan Pablo II rindió este sábado homenaje a los bomberos de Nueva York al saludar en la Basílica de San Pedro del Vaticano a una representación que participó en misa con voluntarios de asociaciones romanas.



«Que el Dios Todopoderoso done a las afligidas familias consuelo y paz, y a vosotros y a vuestros compañeros bomberos fuerza y valentía para llevar adelante vuestro gran servicio a vuestra ciudad», deseó el Papa.

«Con la promesa de mis oraciones continuas --les aseguró--, invoco para vosotros y vuestras familias abundantes bendiciones de Dios».

El momento más emocionante del encuentro tuvo lugar cuando bajo la cúpula de Miguel Ángel uno de los bomberos, Patrick Burns, entregó al pontífice el casco blanco del capellán del Departamento, el padre Mychal Judge, franciscano, quien falleció en el atentado contra las Torres Gemelas.

El padre Judge murió mientras ofrecía los últimos sacramentos a un bombero mortalmente herido. Al quitarse el casco para rezar, el sacerdote fue herido en la cabeza por los escombros, falleciendo en el acto.

Los bomberos fueron presentados al pontífice por su obispo vicario para la diócesis de Roma, el cardenal Camillo Ruini, quien destacó «el inolvidable testimonio de entrega y valentía» que demostraron el 11 de septiembre.

El jefe del Departamento de bomberos de Nueva York, Daniel Nigro, quien asumió este cargo en sustitución de Peter Ganci, también fallecido en la tragedia, participó horas después en una manifestación de apoyo a Estados Unidos organizada en Italia.

Al tomar públicamente la palabra, Nigro recordó su encuentro con el obispo de Roma: «El Papa nos ha dicho que desde el 11 de septiembre ha rezado incesantemente por las víctimas y para que nosotros, los bomberos, tuviéramos fuerzas. Nosotros le hemos respondido asegurando que es precisamente lo que hemos sentido y recibido de él».

«Todos nosotros regresamos a Nueva York con las bendiciones del Santo Padre», concluyó