El Papa saluda a los nuevos sacerdotes legionarios de Cristo

Se anuncia que los obispos que realizan su visita apostólica concluirán en marzo

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CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 16 diciembre 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI saludó este miércoles a los 59 sacerdotes de la congregación de los legionarios de Cristo que fueron ordenados el 12 de diciembre en la basílica de san Pablo Extramuros en Roma.

Al final de la audiencia general de este miércoles, dirigiéndose a los peregrinos congregados en el Aula Pablo VI, el Santo Padre saludó además a sus familiares y amigos, así como a los miembros del "Regnum Christi" presentes, el movimiento de apostolado que comparte el carisma de la Legión de Cristo.

"A los nuevos presbíteros, deseo recordarles que, con ocasión del Año Sacerdotal, aprendan de san Juan María Vianney el amor a Cristo y su generoso servicio a la Iglesia --les dijo el Papa--. Que vuestra donación sea siempre total, plena y gozosa, sin olvidar nunca la predilección del Señor por vuestras vidas".

El pasado domingo, el Papa también había saludado públicamente a los nuevos sacerdotes tras el rezo de la oración mariana del Ángelus.

 

Los obispos visitadores concluirán en marzo

Este miércoles la congregación ha informado en su página web (http://www.legionariesofchrist.org) que el secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, ha comunicado al padre Álvaro Corcuera, director general de la Legión de Cristo, que los obispos que están realizando una visita apostólica por indicación del Papa concluirán su encargo "hacia mediados del próximo mes de marzo de 2010".

"Entonces presentarán sus informes al Santo Padre. Los pasos a seguir después de la entrega de los informes y la fecha de la conclusión de la visita apostólica dependen de la Santa Sede", según explica el comunicado de la congregación.

El anuncio tiene lugar después de que a inicios de diciembre se reunieran los cinco visitadores apostólicos y otros miembros de la Curia Romana.

La visita apostólica se realiza por decisión del Papa después de que en el mes de febrero la congregación confirmara que en la vida de su fundador, el padre Marcial Maciel, había hechos gravemente incompatibles con la moral católica.