El patriarca de Constantinopla invita a los jóvenes de Taizé a descubrir a Cristo

Mensaje a los 40.000 participantes en la peregrinación a Ginebra

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ESTAMBUL, martes, 18 diciembre 2007 (ZENIT.org).- Líderes cristianos se han unido para enviar mensajes de cercanía a los 40 mil jóvenes que congregará la comunidad ecuménica de Taizé a fines de año en Ginebra.

Además de Benedicto XVI (Cf. Zenit el 11 de diciembre), han enviado mensajes a los chicos y chicas el patriarca ecuménico Bartolomé I de Constantinopla, el patriarca el patriarca ortodoxo Alejo II de Moscú, y el primado de la Comunión Anglicana, arzobispo de Canterbury, Rowan Williams.

Los chicos y chicas serán acogidos por la ciudad suiza del 28 de diciembre al 1 de enero, con motivo del ya tradicional encuentro europeo ecuménico de oración, en familias, parroquias, grupos y movimientos.

Su Beatitud Bartolomé I reconoce en su mensaje: «el lugar de los jóvenes que desean vivir el Evangelio en la sociedad contemporánea no es fácil. Vivimos un tiempo en que domina el relativismo de los valores».

«Frecuentemente, los jóvenes se enfrentan a mentiras, al desprecio por la dignidad humana, a la injusticia y a las desigualdades sociales, a la dureza de la explotación, a la violencia con el que un grupo de personas se impone a otro, una nación a otra».

«Para nosotros, no hay otro camino que el de seguir a Cristo --asegura el patriarca ecuménico--. Él es el único que da respuesta a los problemas que atormentan el mundo. Sin embargo, no debemos olvidar que Cristo no es sólo un reformador social. La fe en Jesús como el Mesías es fe en Él como Dios y Señor».

«Mediante esta fe, el ser humano nace de Dios, pues vive verdaderamente en Dios: "Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios, y todo aquel que ama al que lo engendró ama también al que ha nacido de Él"» (1 Juan 5,1).

«No hay vida, verdad o justicia fuera de Cristo --asegura--. Si permanecemos en Cristo y Él permanece en nosotros, entonces la verdad y la justicia permanecerán en nosotros, y el amor de Dios nos hará hijos suyos a fin de que, del mismo modo que los hijos son libres ante su padre, podamos ser también nosotros libres ante Dios».

Según el patriarca ortodoxo, Jesús «respeta la libertad humana infinitamente y, en su abundante misericordia, la ha entregado a los seres humanos como uno de sus dones más preciosos. No es posible que la verdadera justicia exista sin Cristo».

«Si el hombre no abandona su deseo de dominar a los demás, siempre permanecerá lejos de la justicia de Dios, nunca podrá vivirla», advierte.

El patriarca concluye su misiva alentando la iniciativa de la «bendita» comunidad ecuménica de Taizé.

«Oramos para que el encuentro de este año sea para todos una chispa que transfigure vuestra vida y la lleve a conformarse con el deseo del Padre de la Luz», concluye.

El programa prevé momentos de oración, de canto, silencio, ocasiones de testimonio al estilo de la comunidad ecuménica de Taizé (www.taize.fr), fundada en Francia en 1940 por el Hermano Roger.