El pontífice pide que los seminaristas estudien historia, latín y griego

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 22 abril 2004 (ZENIT.org).- Juan Pablo II ha constatado la necesidad de que los seminaristas tengan un conocimiento profundo de historia de la Iglesia, que exige el conocimiento del latín y del griego.



Así lo expone el Santo Padre en la carta que ha enviado al presidente del Comité Pontificio de Ciencias Históricas, monseñor Walter Brandmüller, con motivo del quincuagésimo aniversario de esta institución vaticana, creada por Pío XII.

«La Iglesia está profundamente interesada en el conocimiento cada vez más profundo de su propia historia. Para este objetivo, hoy es más que nunca necesario una enseñanza adecuada de las disciplinas histórico-eclesiásticas, sobre todo para los candidatos al sacerdocio», afirma el Papa en la misiva, publicada el sábado pasado.

Para lograr este objetivo, añade, «son totalmente indispensables sólidos conocimientos de las lenguas latina y griega, sin los cuales se impide el acceso a las fuentes de la tradición eclesiástica».

«Sólo con su ayuda es posible también hoy redescubrir la riqueza de la experiencia de vida y de fe que la Iglesia, bajo la guía del Espíritu Santo, ha venido acumulando en los dos mil años pasados», asegura.

«Si la historia es maestra de vida --concluye el Papa citando la famosa expresión latina--, la Iglesia es maestra de vida cristiana».

En el discurso conmemorativo del aniversario del Comité Pontificio de Ciencias Históricas, monseñor Brandmüller lanzó un apremiante llamamiento a salvar las lenguas clásicas.

Según el prelado alemán, «la progresiva pérdida del conocimiento de las lenguas clásicas, registrada en los últimos cincuenta años, es una amenaza para la existencia misma de las ciencias históricas».

«Una ciencia que haga referencia sólo a las traducciones de los textos latinos y griegos no merece el nombre de ciencia», añadió.

Por este motivo, el Comité Pontificio ha lanzado una campaña de salvación cultural con la iniciativa «Ad fontes» para el relanzamiento de las lenguas clásicas.

Han adherido a la iniciativa la Unión Internacional de Institutos de Arqueología, Historia e Historia del Arte en Roma, así como el Comité international des sciences historiques y de la Commission international d'histoire ecclésiastique comparée.

El Comité Pontificio logró que se aprobara una resolución unánime, en la sesión del Comité international des sciences historiques en Amsterdam, en la que se invita a los Estados a favorecer el estudio de las lenguas clásicas.

Ha instituido, además, un premio al mejor artículo periodístico que tenga este objetivo.

Por lo que se refiere a la Iglesia católica, el prelado recordó que «la promoción de las lenguas clásicas es una petición inequivocable del Concilio Vaticano II, como subrayan la "Optatam totius" y la "Sacrosanctum Concilium"».

«Por ello --concluyó--, es necesario hacer un llamamiento a los obispos para que los jóvenes sacerdotes con capacidades puedan dedicarse al estudio de la historia de la Iglesia, a la investigación histórico-eclesiástica, de manera que puedan formar profesores cada vez más preparados en esta disciplina».