El presidente de «Caritas Internationalis» comenta la encíclica «Deus caritas est»

Entrevista con Denis Viénot, primer laico en el cargo

| 514 hits

ROMA, martes, 7 marzo 2006 (ZENIT.org).- Tras la publicación de la encíclica «Deus caritas est», Zenit ha entrevistado a Denis Viénot, nuevo presidente de Caritas Internationalis.



Caritas es una confederación de 162 organizaciones católicas de asistencia, desarrollo y servicio social que trabaja en 200 países y territorios.

Viénot, es el primer laico en la historia de «Cáritas Internationalis» que preside esta institución. Fue elegido en mayo de 2005.

--La primera encíclica del papa Benedicto XVI lleva por nombre «Deus caritas est». ¿Tendrá consecuencias concretas para «Caritas Internationalis»?

--Denis Viénot: La reafirmación del Papa del lugar de la dimensión caritativa en la misión de la Iglesia es una fuente de renovada motivación para «Caritas Internationalis» y sus miembros.

Su insistencia en la necesaria organización de la caridad a nivel parroquial, diocesano, de países y también a nivel internacional nos alienta en un espíritu de eficacia y de creatividad, integrando las necesidades de agentes asalariados y de voluntarios competentes y motivados por el amor al prójimo.

--La palabra «caridad» es para muchos sinónimos de «dar dinero a los pobres». ¿No cree que se trata de una visión demasiado miope del concepto cristiano de caridad?

--Denis Viénot: La caridad es como dice el Papa «social», tanto a nivel de la persona como de los grupos sociales. Es global, como dijo Pablo VI en la encíclica Populorum Progressio, pues se dirige a «toda la persona».

Ciertas desviaciones demasiado asistencialistas del pasado y desgraciadamente todavía actuales siguen persistiendo. Ciertamente la urgencia inmediata es a menudo necesaria pero se tiene que organizar con una duración limitada de manera que desemboque en la puesta en acción de los talentos de los beneficiarios.

--El Papa subraya en la encíclica que Dios ama en particular a los pobres, débiles y marginados. ¿Cómo viven ustedes este aspecto?

--Denis Viénot: La acción de Caritas concierne a servicios para personas necesitadas, poblaciones excluidas y marginadas. Las comunidades cristianas y los agentes de Caritas tienen que pensar en la interacción con los pobres para formar comunidades inclusivas y renovadas que caminen hacia una mayor caridad, justicia y solidaridad. La relación es el corazón de este desafío. No hay pobres buenos y pobres malos, inmigrantes buenos e inmigrantes malos. La caridad camina de la mano con la Palabra de Dios y con su celebración.

--Según su opinión, ¿qué es lo que todavía falta a los cristianos que ya ofrecen ayuda a los necesitados?

--Denis Viénot: Darse cuenta de que se encuentran con el mismo Dios (cf. Mateo 25). Esto da miedo, nos hace ser humildes, nos supera. Es importante que sigan con esto y que desarrollen estas relaciones. Es importante que continúen y sobre todo que desarrollen relaciones.

--La encíclica fue presentada por el Papa al concluirse un congreso sobre la caridad en el Vaticano, convocado por el Consejo Pontificio «Cor Unum». ¿Qué desafíos ha planteado?

--Denis Viénot: Este congreso quería afrontar sobretodo la cooperación entre organismos e instituciones. En la variedad de proyectos esta cooperación es indispensable y vital. Cada uno actúa según sus motivaciones, medios y competencias.

--Denis Viénot: El desafío actual consiste en desarrollar estos intercambios con las organizaciones internacionales, con la sociedad civil, con los miembros de la Iglesia católica, con las demás Iglesias y religiones y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad.